El Fondo Monetario Internacional (FMI) evitó hoy dar detalles sobre la misión en Grecia, pero recordó que sigue evaluando la sostenibilidad de la deuda griega, tras los rumores de que pudiera detener nuevas aportaciones al programa de rescate.

El portavoz del Fondo, David Hawley, indicó hoy en la rueda de prensa quincenal que aún es prematuro discutir los detalles de las conversaciones de la misión del FMI que comenzó el 24 de julio con las autoridades de Atenas, pero que posiblemente seguirán hasta septiembre.

"Es prematuro hablar de resultados", indicó Hawley, que evitó pronunciarse, pese a la insistencias de los periodistas, sobre si será necesario que los acreedores estatales de Grecia y el Banco Central Europeo (BCE) reestructuren los alrededor de 200.000 millones que poseen en deuda pública helena.

"Evaluar es siempre parte de las discusiones del FMI con las autoridades de éste u otro país cuando hay un programa de por medio", se limitó a contestar Hawley.

Grecia está intentando conseguir más tiempo para aplicar los nuevos recortes que le exigen los miembros de la troika (FMI, BCE y Comisión Europea), mientras que Gobiernos como el alemán se han mostrado reticentes a aportar más fondos si los griegos no consigues cumplir sus compromisos.

El semanario alemán Der Spiegel afirmó el pasado domingo que el FMI se plantea detener su apoyo a Grecia, lo que abocaría al país heleno a la insolvencia a partir de septiembre próximo, mientras que el FMI ha reiterado que siguen comprometidos con encarrilar el programa.