El Gobierno de Estados Unidos reiteró hoy su exigencia de que el régimen sirio ponga fin a la ola de violencia en ese país, y afirmó que su prioridad es preparar a Siria para la llegada de "un día sin Asad" en el poder.

EE.UU. y los demás países que presionan por la salida de Bachar Al Asad, "estamos centrados en lo que pasará después, cómo preparar a Siria para un día sin Asad, un día en que todos los distintos grupos étnicos puedan unirse y formar el tipo de Gobierno que sea representativo del pueblo sirio", dijo a periodistas extranjeros el subsecretario de Estado para Asuntos Públicos, Mike Hammer.

"Nuestro enfoque es apoyar a la oposición con medios no letales... Asad tiene que irse, necesita entender que, en la medida en que pierde control de territorio y de su país, la violencia no es la forma de resolver esto", agregó Hammer.

Por otra parte, Hammer aconsejó a los allegados de Asad que no estén listos "para cometer crímenes atroces contra su pueblo" a que abandonen al presidente sirio quien, a su juicio, "tiene los días contados".

Preguntado sobre qué opciones plantea Estados Unidos para agilizar la transición política en Siria, Hammer reiteró la postura del Gobierno de Washington de continuar aplicando "presiones económicas" contra Asad.

Estados Unidos busca crear las "circunstancias que agilicen su salida rápida (de Asad) y proveer la transición política que queremos ver en la que el pueblo sirio sea el que determine su futuro", enfatizó.

Desde que en marzo de 2011 comenzó la oposición al régimen sirio, han muerto más de 15.000 personas y han provocado miles de refugiados a los vecinos Turquía y Líbano además de más de un millón de desplazados internos.