El director del Banco Central Europeo, Mario Draghi, prometió el jueves que hará lo que pueda para proteger la moneda única del continente y envió una fuerte señal de que el banco tiene en la mira los altos costos de endeudamiento que están agobiando a países como España e Italia.

El BCE "hará lo que sea necesario para preservar el euro", dijo Draghi durante una conferencia de inversión global organizada por el gobierno británico. "Créanme, será suficiente" para lograrlo, agregó.

Los temores sobre el futuro de los 17 países que usan el euro se han intensificado en las últimas semanas. En particular, España e Italia tienen cada vez más dificultades para recaudar dinero en los mercados de deuda debido a los crecientes costos de endeudamiento.

Los rendimientos que debe ofrecer España a cambio de sus bonos alcanzaron máximos históricos recientemente. Esto ha generado temores de que el país puede ser el próximo en necesitar un plan global de rescate de parte de otros países de la eurozona, después de que Grecia, Irlanda, Portugal y Chipre lo hicieron.

La economía de España — la cuarta más grande de la eurozona — es mucho más grande que la de los tres primeros países juntos, por lo que ejercería mucha presión sobre la financiación disponible en los fondos de rescate de la eurozona.

En una sesión de preguntas y respuestas con líderes de negocios de varios países, quienes se encuentran en Londres para los Juegos Olímpicos, Draghi analizó los altos costos que se imponen a los bonos de algunos países. Ese asunto "es algo que es parte de nuestro mandato", siempre y cuando esos costos impidan que el BCE implemente su política de tasa de interés en las 17 naciones de la eurozona.

Los índices bursátiles en Europa avanzaban luego de las declaraciones de Draghi. El índice británico FTSE subía un 1,7%, el índice alemán DAX ganaba un 2,9% y el francés CAC 40 sumaba casi un 4%. El IBEX de España subía un 5,5% y el barómetro de Italia aumentaba el 5,4%.

El Banco Central Europeo ya ha utilizado un razonamiento similar en la adquisición limitada de bonos soberanos a fin de abaratar los costos de endeudamiento de esos países.

El BCE, sin embargo, debe caminar con cuidado, porque el tratado de la UE le prohibe usar su poder monetario para ayudar directamente a las finanzas de los gobiernos.

El banco realizó previamente un programa de compra limitada de bonos, que acumuló más de 200.000 millones de euros en bonos, pero tuvo poco efecto sobre los rendimientos de estos títulos y ha quedado en suspenso durante varios meses, pese a los ruegos de España en busca de ayuda.