Los comentarios racistas que utilizó un policía de la localidad de Leominster (Massachusetts) contra el jardinero afroamericano de los Medias Rojas de Boston, Carl Crawford, durante un partido de ligas menores, le costó el puesto de trabajo.

El alcalde de Leominster, Dean Mazzarella, informó que los comentarios del agente John Perrault y sus acciones no son apropiadas para seguir siendo parte de las fuerzas policiales.

La decisión de Mazzarella llegó un día después que el jefe de la policía, Robert Healey, le recomendara a Mazzarella que despidiera a Perrault.

Healey señaló que el agente había lanzado insultos raciales en al menos otras dos ocasiones.

Perrault fue suspendido con paga desde que agredió verbalmente a Crawford antes de un juego de ligas menores el pasado 5 de julio en Manchester (New Hampshire).

El abogado de Perrault expresó que su cliente no usó la frase como un insulto y que la ciudad ha reaccionado exageradamente.

Crawford, que tiene un salario de 20 millones de dólares y se ha convertido en la gran "frustración" deportiva de los Medias Rojas, ha sufrido todo tipo de lesiones, que le han impedido rendir como se esperaba que podría hacerlo.