Ciclista solitario en un deporte de equipo, pasista de montaña en una prueba en terreno plano, el costarricense Andrey Amador parece tener todo en su contra para la competencia de ruta que disputará el sábado en los Juegos Olímpicos de Londres.

Aún así, el atleta de 25 años representa una de las grandes esperanzas para el deporte del pequeño país centroamericano, si no para alcanzar una medalla, al menos para situarse entre los mejores corredores del mundo.

Amador es el integrante solitario de la selección costarricense de ciclismo de ruta en las Olimpiadas de Londres, donde el sábado disputará un recorrido de 250 kilómetros con los mejores velocistas del mundo.

"Estoy en un buen nivel, vengo preparado para hacerlo de la mejor manera posible", comentó Amador a periodistas en la villa de atletas.

"Creo que al final de la carrera llegará un grupo de 50 corredores que van a definir la prueba en un sprint. Yo me veo en ese grupo de adelante, y aunque infelizmente no lo traigo en mi naturaleza, ese día espero ponerme en el papel de hacer un sprint", expresó el ciclista, que tiene entre sus mejores credenciales el haber ganado una etapa del Giro de Italia de este año.

Sin embargo, ese grupo de 50 corredores probablemente incluirá estrellas como el británico Mark Cavendish, el alemán Andre Greipel y el español Alejandro Valverde, algunos de los ciclistas más rápidos del planeta. Es con ellos que Amador intentará disputar las posiciones de privilegio en la carrera del sábado.

"Hay selecciones muy fuertes como España, Italia, Alemania. Inglaterra viene con cinco corredores fuertísimos, la idea es ir con ellos", aventuró.

Admitió que el recorrido es particularmente peligroso por tratarse de un circuito rápido y lleno de curvas en el que los corredores tendrán que cuidarse de sufrir un accidente.

Amador llegó el viernes a Londres y de inmediato fue a hacer un reconocimiento del trayecto que disputará.

"Las carreras de un día son una lotería en que el que va a ganar ni siquiera sabe cómo le va a ir. Hay un cúmulo de cosas, como tener un buen día y que la suerte te acompañe para no sufrir un pinchonazo o una caída", explicó el corredor. "Va a ser una competencia muy abierta y puede pasar de todo".