El número de estadounidenses que solicitaron apoyo gubernamental por desempleo cayó en 35.000 la semana pasada, una cifra que podría haber sido distorsionada por factores estacionales.

El Departamento de Trabajo dijo el jueves que las solicitudes se redujeron a un total ajustado estacionalmente de 353.000, lo cual representa una baja con respecto a las 388.000 de la semana anterior y la mayor caída desde febrero de 2010.

El promedio de cuatro semanas, una medida menos volátil, bajó 8.750 hasta 367.250. Es el nivel más bajo desde finales de marzo.

Las solicitudes aumentaron hace dos semanas, con lo que revirtieron una fuerte caída la semana anterior. Pero los economistas advierten que el gobierno tiene problemas cada mes de julio para dar cuenta de los cierres temporales por el verano boreal en la industria automotriz.

Los ajustes han sido inusualmente difíciles este año debido a que algunos fabricantes de automóviles decidieron no cerrar ante la perspectiva de mayores ventas, lo que derivó en un menor número de despidos temporales.

Este año Ford sólo cerró por una semana en lugar de sus habituales dos semanas. Y Chrysler mantuvo la mayoría de las plantas en funcionamiento, dijo el economista Robert Kavcic de BMO Capital Markets.

Las solicitudes de seguro por desempleo son una medida del ritmo de los despidos. Cuando los pedidos caen consistentemente por debajo de 375.000, por lo general ello sugiere que la contratación es suficientemente fuerte como para reducir la tasa de desempleo.

Las solicitudes semanales promedian 374.000 este año, frente a 409.000 el año pasado, indicó Steven Wood, economista en jefe de Insight Economics. Sin embargo, añade que el mercado laboral "definitivamente no es robusto".

Un poco más de seis millones de estadounidenses están recibiendo algún tipo de ayuda por desempleo, un descenso con respecto a los 7,6 millones de hace un año.