Brasil se complicó innecesariamente en su debut en el fútbol olímpico al vencer el jueves 3-2 a Egipto.

Máximo favorito a la medalla de oro, Brasil dominó a placer el trámite tras marcar tres goles en el primer tiempo. La recta final, sin embargo, fue de sufrimiento cuando Egipto marcó dos veces en el duelo por el Grupo C.

Rafael abrió la cuenta a los 16 minutos, Leandro Damiao aumentó a los 26 y Neymar facturó el tercero a los 30.

"Conseguimos lo que necesitábamos en el primer partido, y era una victoria", expresó el técnico de Brasil, Mano Menezes. "Conseguimos nuestro resultado con un muy buen desempeño en el primer tiempo, pero no pudimos repetirlo en el segundo, en parte porque Egipto mejoró y en parte por nuestros errores".

Floreándose en el Millennium Stadium de Cardiff, Brasil hizo lo que le daba la gana y se avizoraba una goleada de escándalo. Pero Egipto reaccionó en la segunda mitad con las dianas de su capitán Mohamed Aboutrika (52) y el suplente Mohamed Salah (76), que gambeteó a Marcelo dentro del área en la jugada del gol.

"Le temían a Brasil, así que les dije que tenían que demostrar su valor", comentó el técnico de Egipto, Hany Ramzy. "Hice una sustitución, Mohamed Saleh, e hizo un gran trabajo contra Marcelo".

Brasil supo regular el resto del partido para quedarse con los tres puntos en su primera salida en busca del único título que falta en sus vitrinas.