El Festival de Ópera de Bayreuth (Baviera), con listas de espera de diez años para cada una de sus localidades, recluta a los wagnerianos del futuro y ofrece en su edición de este año una versión de "Maestros Cantores de Núremberg" adaptada a los niños.

El coro de la más popular pieza de Richard Wagner lo integran dieciséis chicos de 7 a 12 años, que entonan la complicada pieza entre solistas adultos. De edades parecidas son el aproximadamente centenar de muchachos que siguen la actuación.

A cada uno se le ha entregado un programa donde se les explica la trama con dibujos, textos fáciles y hasta un modelo recortable, con una vela de papel dentro, de acuerdo al modelo que exhibirán sobre el escenario los actores.

El vestuario se decidió por concurso entre alumnos de diversas escuelas, sobre cuyos diseños elabora Eva-María Weiss, directora escénica, su concepto final.

"Son niños de todo el país, no sólo de Bayreuth. Vienen con sus padres o con sus compañeros de escuela y sus maestros. Y cada año tenemos más demanda", explicó a EFE Weiss, sobre los resultados de la iniciativa "Richard Wagner para niños", tras cuatro temporadas.

En las diez sesiones previstas para esta temporada se representará solo esta ópera,"Los Maestros Cantores", la "más popular" entre las obras de Wagner, apunta Weiss.

Los "Maestros" fue asimismo la ópera preferida por Adolf Hitler, que en los años en que señoreó por el festival -o sea, la etapa bajo la dirección de Winifred Wagner, nuera del compositor y adoradora del "Führer"- recompensaba con entradas a esa pieza a heridos de guerra y oficiales.

"Otros años representamos piezas más complejas", como "Tannhäuser" o incluso la tetralogía del "Anillo del Nibelungo", defiende Weiss respecto a la selección de las obras, que corre a cargo de Katharina Wagner, biznieta del compositor y co-directora del festival con Eva Wagner-Pasquier, su hermana.

"Por supuesto, trabajamos siempre con versiones adaptadas. Mezclamos música con texto hablado, donde los propios solistas explican lo más complejo", continúa la directora de escénica, quien añade que a veces los escolares entienden "mucho mejor" que algunos adultos".

Un reparto de solistas encabezados por Martin Snell y Jukka Rasilainen -el jinete y el zapatero que se disputan a Eva- y Christiane Kohl -la chica- escenifican, con trajes de vivos colores, la trama, mientras Hartmut Keil dirige a su orquesta, por supuesto en formato reducido.

La representación se lleva a cabo en uno de los escenarios para los ensayos de las óperas de la temporada, vecino al teatro que mandó construir Richard Wagner sobre la Verde Colina de Bayreuth y donde en 1876 se abrió el primer festival.

Los niños no pagan entrada, el adulto que le acompaña paga 10 euros (o 20, en el caso de un segundo acompañante) y, como en el Festival Richard Wagner "oficial", la más elitista cita de los wagnerianos de todo el mundo, la totalidad de las localidades para la temporada están agotadas.

"Es mi segundo año aquí. Claro que entiendo todo lo que pasa en las obras de Wagner. ¿Por qué no iba a entenderlo?", defiende Markus, escolar de Fráncfort, que dice no precisar de "acompañante o guía adulto".

"Mis padres van hoy a 'Tannhäuser'. Me dejan a la puerta del teatro y se van de compras porque olvidaron algo en casa y lo necesitan para estar guapos por la noche", añade, mientras el equipo de Weiss le agrupa con otros chicos de su edad, éstos sí acompañados.

Por Gemma Casadevall