El Gobierno argentino desembolsó más de 2.000 millones de dólares en subsidios al transporte público en lo que va de 2012, según una nueva página web presentada hoy, en medio de las críticas que despiertan las deficiencias en los servicios de trenes, metro y autobuses en la población.

El ministro del Interior y Transporte, Florencio Randazzo, explicó en una rueda de prensa que el nuevo portal que informa sobre los subsidios y compensaciones aportados al sistema de transportes tiene como fin "dar transparencia en el manejo de los fondos públicos" y un mayor "control social" de los recursos.

Según la página, el Gobierno de Cristina Fernández desembolsó 6.470.386.458 pesos (unos 1.409 millones de dólares) para el servicio de ómnibus, 2.545.287.372 pesos (unos 554 millones de dólares) para los trenes y 210 millones de pesos (45,7 millones de dólares) para el metro de Buenos Aires, lo que totaliza 9.225.673.830 pesos (unos 2.009 millones de dólares).

El portal fue presentado luego del accidente ferroviario de febrero pasado en una céntrica estación de Buenos Aires que dejó 51 muertos y más de 700 heridos, lo que derivó en la renuncia del entonces secretario de Transporte Juan Pablo Schiavi y la rescisión del contrato de concesión de la líneas Sarmiento y Mitre a la empresa TBA.

La tragedia, que puso sobre el tapete el pésimo estado del servicio y la falta de controles, es investigada en una causa judicial que tiene una treintena de acusados, entre ellos Schiavi y el también exsecretario de Transporte Ricardo Jaime (2003-2009).

El servicio de las líneas de trenes Sarmiento y Mitre, que conectan Buenos Aires con su cinturón urbano, pasó a ser gestionado por una "unidad operativa" integrada por las concesionarias Ferrovías y Metrovías, ésta última también denunciada por el Gobierno ante la Comisión Nacional de Valores por supuestos perjuicios económicos en la operación del metro.

Precisamente, la gestión del metro es motivo de enfrentamiento entre el alcalde de Buenos Aires, el conservador Mauricio Macri, y el Gobierno de Cristina Fernández, quien traspasó el servicio a la ciudad aunque con un menor aporte de subsidios, lo que fue rechazado por el intendente.

"El objetivo es trabajar hasta el último día para mejorar el sistema de transporte público en Argentina", afirmó Randazzo al presentar el portal.

La presentación se realizó además poco después de que el Gobierno suspendiera el contrato para el control del sistema único de boleto electrónico (SUBE) en el transporte público de pasajeros que había sido adjudicado a un consorcio encabezado por una firma británica.

El Gobierno suspendió el contrato y los pagos con el consorcio liderado por Global Infraestructure luego de que investigaciones de la prensa local revelaran que el grupo contratado no tenía la capacidad técnica ni operativa para realizar el trabajo por el que el Ejecutivo le pagaría unos 65 millones de pesos (14,2 millones de dólares).

En junio pasado, Cristina Fernández anunció la creación del Ministerio de Interior y Transporte, que entre sus competencias tiene la creación de un nuevo "órgano tripartito" para controlar los subsidios que reciben los transportes públicos de Buenos Aires y sus alrededores.