Artística y cautivadora de la mirada, la colosal estructura parecería envuelta en plástico de burbujas, de ese mismo que se utiliza para envolver objetos antes de enviarlos por paquetería.

Quizás no sea casualidad. Después de todo, el inmueble podría llegar pronto a Brasil.

La arena donde se realizará la primera ronda del basquetbol en los Juegos Olímpicos, un esqueleto de acero cubierto de PVC reciclado, es una sede temporal de 12.000 butacas, construida especialmente para Londres 2012. Pero podría tener un futuro en otra olimpíada y en una nueva ciudad: Río de Janeiro 2016.

"Podemos empacarla y reutilizarla", explicó Stuart Buss, subgerente de prensa de la sede. "Fue diseñada en forma inteligente, de modo que puedas armarla y desmantelarla muy rápido".

Buss dijo que los organizadores de los Juegos de Londres han hablado ya con sus colegas de Río sobre la posibilidad de que el inmueble sea sede de una nueva fiesta olímpica.

A diferencia de otras sedes en el impresionante Parque Olímpico de Londres, la arena de basquetbol no tendrá un legado perdurable.

"Pero todos esperamos verla de nuevo en otros Juegos Olímpicos", dijo Buss.