Los combatientes del Ejército Libre Sirio (ELS) se enfrentan hoy a las fuerzas del régimen en el barrio de Al Zibdiya en la segunda ciudad siria, Alepo, donde varios distritos fueron bombardeados por los leales al presidente Bachar al Asad, según una testigo que se identificó como Wed al Hayat.

La activista, residente en Alepo, dijo a Efe por internet que la aviación militar del régimen bombardeó hoy el barrio de Al Mashad, mientras que helicópteros castrenses sobrevuelan el área de Salahedín, escenario en los últimos días de choques.

Los habitantes de esta zona se han trasladado a lugares más seguros, relató la testigo, que agregó que la mayoría de los vecinos se han refugiado en la residencia de estudiantes de la Universidad de Alepo.

Al Hayat indicó que hay francotiradores apostados en algunos colegios y en el edificio de la emisora de radio local.

En Damasco, los grupos opositores informaron de enfrentamientos entre los combatientes del ELS y las fuerzas gubernamentales en distintas áreas, además de bombardeos.

La red Sham denunció que la artillería del régimen atacó hoy el barrio de Hayar al Asuad, donde se registraron combates, y el campo de refugiados palestinos de Al Yarmuk.

El mismo grupo destacó que la pasada madrugada hubo un intenso bombardeo con tanques y proyectiles de mortero en la localidad de Al Dumair y en Harrat al Arab, aledañas a la capital.

El Observatorio Sirio de Derechos Humanos apuntó que se produjeron enfrentamientos cerca de Al Yarmuk y en el municipio de Daria, en la periferia.

Asimismo, se declaró un gran incendio por causas desconocidas en el área de Al Qabun, muy castigada durante los últimos días por los bombardeos del régimen, indicó la Comisión General de la Revolución Siria, que destacó que la población de Hosh Arab, en las inmediaciones de Damasco, fue atacada con artillería al amanecer.

Estas informaciones no han podido ser verificadas de forma independiente por las restricciones impuestas por las autoridades sirias a los periodistas para trabajar.

Ayer, el jefe de los cascos azules, Hervé Ladsous, reconoció en que los observadores de la ONU afrontan una dura misión en Siria, de donde se ha retirado la mitad del contingente tras el deterioro de la seguridad y el aumento de los choques entre el régimen y los rebeldes.

Al país árabe llegó también anteayer el nuevo jefe de la Misión de Supervisión de la ONU en Siria (UNSMIS), el senegalés Babacar Gaye, quien ha prometido que ejercer todos los esfuerzos para "ayudar a aliviar el sufrimiento de los sirios".