El grupo franco-estadounidense de comunicaciones Alcatel-Lucent anunció hoy que en el primer semestre de 2012 tuvo un beneficio neto de 219 millones de euros, pese a las pérdidas de 221 millones registradas en los tres últimos meses que le llevan a emprender un amplio programa de reestructuración.

Su resultado neto de explotación de enero a junio, según indicó hoy en un comunicado, se mantuvo en números rojos con 100 millones de euros, en un periodo en el que su facturación se elevó a 6.751 millones.

El volumen de negocio en los últimos tres meses, por su parte, se situó en 3.545 millones de euros lo que le supuso un alza del 10,6 por ciento respecto al trimestre precedente pero una caída interanual del 7,1 por ciento.

El director general de la compañía, Ben Verwaayen, indicó hoy que aunque han demostrado que pueden ser rentables a nivel operativo, el deterioro del contexto macroeconómico y la competencia sobre los precios existente en "numerosas regiones del mundo", que pesa sobre su rentabilidad, les lleva a emprender un ambicioso plan de reestructuración.

El objetivo, tal y como se señaló en la nota, es reducir los gastos en 1.250 millones de euros de aquí a finales del próximo año, una perspectiva que les conduce, aseguran, a tomar "acciones firmes".

Entre las medidas anunciadas se incluye la supresión de cerca de 5.000 puestos de trabajo en todo el mundo, el cese o la reestructuración de contratos de servicios que se considere que no son rentables, la reducción de efectivos asociados a los mismos, y la salida o modificación de estrategia en los mercados no rentables.

Por zona geográfica, la mayor caída en la facturación en el segundo trimestre la registró en Europa, con unos ingresos de 944 millones que le supusieron un descenso del 15,6 por ciento respecto al mismo periodo del año anterior.

En América del Norte el porcentaje fue también negativo, con un retroceso del 8,3 por ciento hasta los 1.397 millones de euros, mientras que en Asia y el Pacífico se cayó un 4,8 por ciento y en el resto del mundo el volumen subió un 11,7 por ciento, hasta los 584 millones.

Sin entrar en detalles, la firma señaló que el plan de reestructuración prevé tomar medidas "agresivas" con el objetivo de mejorar su flexibilidad comercial, al tiempo que permanece "completamente comprometida" al servicio de los clientes y preserva su capacidad de innovación.