El presidente peruano, Ollanta Humala, "ha cumplido sus promesas" pero afronta problemas que pueden socavar el apoyo de los movimientos sociales que lo llevaron al poder, indicaron hoy en Estados Unidos expertos y diplomáticos.

"Éste ha sido un Gobierno que ha cumplido sus promesas", afirmó el embajador de Perú en Washington, Harold Forsyth, durante un foro en el Diálogo Interamericano que analizó la gestión de Humala, quien cumple su primer año de gestión este viernes.

"El reto real que encara este Gobierno es el conflicto de Conga", agregó el embajador, refiriéndose a la oposición que ha levantado un proyecto por 4.800 millones de dólares para la explotación de minas de cobre y oro en la región peruana de Cajamarca.

Protestas recientes contra el proyecto minero se saldaron con la muerte de cinco personas y el Gobierno impuso un estado de emergencia (excepción) en tres provincias de la región.

El presidente Humala, añadió Forsyth, "corre el riesgo de perder el apoyo popular, el apoyo de los movimientos populares que fueron cruciales para su elección".

El director gerente de investigación y estrategia en América Latina para el banco J.P. Morgan, Luis Oganes, expresó su asombro por la oposición que ha levantado el proyecto minero Conga.

"Una vez que estén en producción esas minas producirán 1.000 millones de soles (unos 378 millones de dólares) en impuestos para la región de Cajamarca", afirmó Oganes, lo que "permitiría que el Gobierno de Cajamarca incremente en un 35 por ciento su gasto público".

"¿Por qué alguien, cualquiera, un Gobierno regional querría prescindir de esto?", añadió.

El columnista Carlos Basombrío, del periódico Perú 21, opinó que tras los recientes cambios en el gabinete ministerial de Humala tienen un "equipo ministerial mejor que el anterior", y señaló que tienen "más continuidad que cambios en relación con el Gobierno anterior".

Basombrío también se refirió a la influencia de Nadine Heredia, la esposa del presidente Humala, al afirmar que en Perú hay quienes opinan que ella es la que toma las decisiones.

El embajador Forsyth bromeó acerca del comentario de Basombrío, e indicó que si tal influencia fuese cierta "representaría todo un cambio de lo que ha sido la tradición de la mujer en Perú".

"El Gobierno de Humala ha hecho firmes esfuerzos para mejorar los programas sociales, se ha invertido más dinero en más programas que se manejan de forma más eficiente y están mejor dirigidos a sus objetivos", continuó Basombrío.

Pero el columnista se consideró insatisfecho porque el Gobierno de Humala "no ha aprovechado la oportunidad para tomar decisiones más audaces, con un enfoque más ambicioso y valiente frente a algunos asuntos que son pertinentes para un desarrollo sostenido".

El Gobierno "no ha proporcionado a todos los ciudadanos los servicios básicos de salud, seguridad educación", indicó el columnista.

La diferencia entre lo que fue Humala como candidato presidencial y lo que ha sido en su primer año de Gobierno, señaló Basombrío, podría llevarlo a que pierda el apoyo de los sectores que vieron en él un líder para el cambio y ahora lo sospechan un traidor.

Forsyth sostuvo que el Gobierno de Perú encara no solo el conflicto de Conga, sino potencialmente decenas de conflictos, y "será la habilidad del Gobierno para lidiar con esos conflictos lo que determinará si satisface las expectativas".

"El reto para el presidente es recuperar aquel enamoramiento que fue tan importante en el comienzo", agregó el embajador, indicando que hay otros retos entre los que mencionó el tráfico de drogas, "un pequeño retorno de la insurgencia, y la delincuencia.

"El Gobierno (de Humala) podría perder una oportunidad de ser diferente, de convertirse en un Gobierno realmente distinto en la historia de Perú", concluyó Forsyth.

"Si el Gobierno en los próximos cuatro años pierde la capacidad de marcar una diferencia, el movimiento social que apoyó al presidente Humala podría buscarse otro tipo de liderazgo", insistió.