Los rumores se hicieron realidad y los Marlins de Miami continuaron la renovación de la plantilla de cara a la próxima temporada con el traspaso del tercera base dominicano Hanley Ramírez a los Dodgers de Los Ángeles.

Ramírez, el excampeón de bateo de la Liga Nacional, se convirtió en el segundo jugador importante de los Marlins que fue traspasado después que el equipo no ha cumplido con las expectativas deportivas que tuvieron al comienzo de temporada.

Un día antes, los Marlins traspasaron a dos venezolanos, el lanzador Aníbal Sánchez y el pelotero de cuadro Omar Infante, a los Tigres de Detroit, donde el segundo pelotero ya había estado con anterioridad.

A cambio, los Tigres les dieron al prospecto, el lanzador Jacob Turner, y a dos peloteros de las ligas menores.

Mientras que con el traspaso de Ramírez, de 28 años, los Dodgers obtendrán también al relevista Randy Choate, para que los Marlins reciban al lanzador Nathan Eovaldi y al de ligas menores Scott McGough.

"Estoy triste por irme", declaró Ramírez en la rueda de prensa previa al partido que los Marlins están jugando contra los Bravos de Atlanta. "Esta siempre será mi casa, pero será sólo un poco diferente".

El plazo para realizar canjes sin poner antes transferibles a los peloteros vence el próximo martes, y varios astros, incluidos el japonés Ichiro Suzuki, el dominicano Wandy Rodríguez y Kevin Youkilis han dejado equipos sin aspiraciones a estar en la fase final por otros que las tienen todas.

Ramírez batea para .246, con 14 jonrones y 47 impulsadas. Está muy lejos de la mejor temporada que ha tenido, la de 2009, cuando tuvo un promedio de .342 con 24 vuelacercas y 106 impulsadas.

El toletero, electo para el Juego de Estrellas, se mudó de campocorto a antesalista esta temporada, a fin de hacerle un espacio a su compatriota José Reyes, recién adquirido de los Mets de Nueva York.

Tanto Ramírez como los Marlins han decepcionado este año. Miami cayó el martes 4-3 ante Atlanta, para quedar en una marca perdedora de 45-52, sin posibilidades de remontada de cara a estar en la fase final.

Los Dodgers también cayeron derrotados 8-2 por los Cardenales de San Luis y están dos juegos y medio detrás de los Gigantes de San Francisco, líderes de la División Oeste de la Liga Nacional.

El equipo angelino del "Viejo Circuito" tuvo un buen comienzo de temporada, pero luego se ha metido en una mala racha que le hizo perder el primer lugar de la clasificación en favor de los Gigantes.

Ramírez podría jugar en cualquier posición en la izquierda del cuadro con los Dodgers.

Dee Gordon está actualmente en la lista de los lesionados por la ruptura de un ligamento en el pulgar de la mano derecha y quedaría fuera hasta mediados de agosto, pero su promedio de bateo de .229 con 17 producidas hace que Ramírez se convierta en el jugador a utilizar por los Dodgers, que necesitan de apoyo ofensivo.

Los Dodgers no han recibido mucha producción de su bateo de jugadores que son importantes como el dominicano Juan Uribe, que también juega en la tercera base.

Uribe tiene sólo .190 de promedio de bateo, con dos jonrones y 17 remolcadas, mientras que otros peloteros de los Dodgers tampoco han respondido con su mejor producción en el juego ofensivo, de ahí la importancia que Ramírez pueda ser la solución.

"Voy con la mejor disposición de recuperar mi mejor producción ofensiva y espero conseguirlo", destacó Ramírez. "Espero no defraudar a nadie".