El territorio sembrado con hojas de coca en Colombia se elevó a 64.000 hectáreas en 2011, lo que significa un tres por ciento más con respecto de 2010.

El incremento en el área de cultivo contrasta con la producción final de clorhidrato de cocaína, que en 2011 fue de 345 toneladas, un uno por ciento menos que en el año inmediatamente anterior, caída que se explica en la baja productividad de los cocales,

Así lo anunció hoy el representante en Colombia de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), Aldo Lalo-Demoz, al presentar en Bogotá el informe anual sobre cultivos ilícitos en el país.

El área cocalera de 2011 es la mayor de los últimos cuatro años en Colombia, donde la extensión de los cultivos ilegales mantenía una tendencia a la baja.

El incremento de los cultivos ilícitos en Colombia tuvo su causa en la expansión de las siembras en cuatro departamentos, los de Nariño, Putumayo, Guaviare y Cauca, regiones del suroeste y el sur del país en las que se concentra el 63 por ciento de los cocales.

El departamento con el mayor número de cocales es Nariño, con 17.231 hectáreas y un incremento del 8 por ciento, y cuya área equivale al 27 por ciento del total cocalero del país.

En segundo lugar está Putumayo, región en la que el área sembrada subió en el 108 por ciento, al alcanzar las 9.951 hectáreas, lo que equivale al 16 por ciento de los cultivos totales de Colombia.

Luego están los departamentos del Guaviare, con un incremento del 20 por ciento, y del Cauca, región en la que el conflicto armado se ha agudizado en las últimas semanas y en la que el área de cocales aumentó en un tres por ciento.