La panda gigante del zoo de Tokio, Shin Shin, que a principios de este mes dio a luz a una cría que murió pocos días después, volvió hoy a ser exhibida al público después de pasar cerca de un mes aislada a causa del parto.

Los responsables del centro determinaron que la salud del animal, que con su pareja Li Li es la estrella del zoo tokiota, se ha recuperado, por lo que han decidido mostrarla de nuevo al público.

El pasado 5 de julio Shin Shin dio a luz a un osezno macho, en el primer nacimiento de una cría de esta especie en el zoo de la capital nipona en casi un cuarto de siglo.

El osezno, que también fue el primero engendrado por reproducción natural en la historia del zoológico, falleció sin embargo seis días después a causa de una inflamación del pulmón originada por la entrada de leche materna en su tubo bronquial.

Tras el parto Shin Shin dejó de comer durante dos días, pero poco a poco retornó a su ritmo habitual, según los responsables del zoo.

El nacimiento del pequeño panda había sido recibido con entusiasmo en la capital nipona, adonde Shin Shin y Li Li llegaron en febrero del año pasado cedidos por China a cambio de unos 950.000 dólares anuales.

La cesión se enmarcó en la llamada "diplomacia del panda" de China, que considera a estos animales como un tesoro nacional y en ocasiones los dona a otros países como una especie de embajadores de buena voluntad.

La primera vez que China donó a Japón una pareja de pandas, Lan Lan y Kang Kang, fue en 1972, cuando los dos países normalizaron sus relaciones bilaterales.