La economía británica se contrajo un 0,7 % de abril a junio, más de lo esperado por los analistas, según datos difundidos hoy por la Oficina nacional de estadísticas (ONS).

Esta contracción se suma a las registradas durante el último trimestre de 2011, del 0,4 %, y en los tres primeros meses de este año, del 0,3 %, cuando técnicamente el Reino Unido entró en recesión.

El Reino Unido ya experimentó un primer periodo recesivo entre julio de 2008 y junio de 2009, a raíz de la crisis crediticia mundial, que llevó al rescate de varios bancos.