La Cruz Roja se comprometió a volver a plantear al Reino Unido el pedido argentino para realizar tareas de identificación de cadáveres de soldados argentinos caídos en la guerra de las Malvinas, en 1982, enterrados en un cementerio del archipiélago.

El asunto fue abordado hoy por el canciller argentino, Héctor Timerman, y el delegado regional del Comité Internacional de la Cruz Roja para Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay, Felipe Donoso, en una reunión en Buenos Aires.

Según informó en un comunicado la Cancillería argentina, en el encuentro Timerman manifestó su "preocupación por el tiempo transcurrido sin novedades" sobre el pedido que el Gobierno argentino realizó en abril a la Cruz Roja con el objetivo de que la organización intermediara para que se puedan realizar los estudios forenses.

Ese pedido al entonces titular de la Cruz Roja, Jakob Kellenberger, fue realizado por la presidenta argentina, Cristina Fernández, quien por entonces subrayó la "naturaleza humanitaria" de la solicitud para poder identificar los cadáveres en el marco del "derecho a la verdad".

"Cada uno merece tener su nombre en una lápida, cada madre tiene el derecho inalienable (...) de enterrar a sus muertos, ponerle una placa y llorar frente a esa placa", dijo Fernández el pasado 2 de abril en un acto.

Según la Cancillería argentina, Donoso informó que el nuevo presidente de la Cruz Roja, Peter Maurer, quien asumió el cargo el 1 de junio pasado, envió el 15 del mismo mes una nota al Gobierno británico con respecto a este tema.

Donoso señaló que "volverá a realizar gestiones a efectos de obtener una respuesta del Gobierno británico a la brevedad posible", asegura el comunicado de la Cancillería argentina.

La guerra entre Argentina y Reino Unido por la soberanía de Malvinas concluyó con la rendición argentina el 14 de junio de 1982 y dejó cerca de 900 muertos, en su mayoría argentinos.