La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) expresó hoy su preocupación por el enfrentamiento entre las FARC y la fuerza pública de Colombia en el Departamento del Cauca y condenó la muerte de dos indígenas.

Por otra parte, celebró el inicio de las conversaciones entre el Gobierno de Colombia y el pueblo indígena del Cauca, e instó a las partes a buscar una solución pacífica por la vía del diálogo.

La situación de los pueblos indígenas del norte del Cauca se agravó recientemente, por el incremento de los enfrentamientos armados en zonas urbanas y rurales de varios municipios del Departamento.

Los indígenas piden la salida de su territorio tanto de guerrilleros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) como de las fuerzas del Estado.

La CIDH condenó la muerte de Eduar Fabián Guetio Bastos, un joven indígena nasa, que murió presuntamente por una herida de bala causada por militares colombianos el pasado 18 de julio, y la de Mauricio Largo, que murió por impacto de bala en los disturbios ocurridos el 19 de julio en la vereda de Huasaná (Cauca).

La comisión expresó su "especial preocupación" por la situación de los miembros del Pueblo Nasa de los Resguardos de Jambaló, Toribío, San Francisco y Tacueyó en el Departamento del Cauca, que gozan de medidas cautelares desde noviembre de 2011.

La Comisión solicitó al Estado adoptar las "medidas necesarias" para garantizar la vida y la integridad física de los beneficiarios.