El secretario general de la ONU dijo el miércoles que el mundo debe estar unido en su respuesta a la guerra civil en Siria y hacer todo lo posible para detener lo que ocurre ahí, a lo cual calificó como una "matanza".

Hablando en Sarajevo, Ban Ki-moon señaló que otras naciones intervinieron en Libia y Costa de Marfil para detener matanzas generalizadas, pero no lo hicieron durante la guerra de Bosnia — de 1992 a 1995 — para evitar que serbios bosnios mataran a más de 8.000 bosnios musulmanes en Srebrenica mientras el poblado estaba oficialmente bajo la protección de la ONU.

Ban, empero, no dijo en su discurso exactamente qué debería hacer la comunidad internacional en Siria, más allá del ya realizado llamado a que renuncie el presidente Bashar Assad. Tampoco criticó a Rusia y China por nombre por vetar una resolución de la ONU que amenazaba con imponer sanciones al régimen de Assad.

"Es bastante simple, debemos hacer mejor las cosas al ver venir atrocidades y decirlas como son. No podemos refugiarnos detrás de palabras fuertes y acción débil", agregó Ban en un discurso en el Parlamento bosnio.

"Debemos trabajar para prevenir y responder a violaciones graves de la ley humanitaria internacional. Por eso actuamos en Libia. Actuamos en Costa de Marfil. Hoy, la comunidad internacional es puesta a prueba en Siria", subrayó.

Mientras hablaba, tanques sirios atacaban a insurgentes en Alepo, Siria, en un esfuerzo para terminar cinco días de combate de los rebeldes para tomar la ciudad. Activistas dicen que 16 meses de insurrección en Siria han costado 19.000 vidas.

"Sin unidad habrá más derramamiento de sangre", dijo Ban. "Por eso, aquí, en el corazón de una Bosnia y Herzegovina en recuperación, pido al mundo: No posterguen. Unanse. Actúen. Actúen ahora para detener la matanza en Siria".