Un grupo de indígenas tomó como rehenes a tres ingenieros en uno de los sitios de trabajo de la enorme presa Belo Monte en la amazonia brasileña, tras interrumpirse las conversaciones sobre el impacto ambiental del proyecto de 11.000 millones de dólares.

Los ingenieros están retenidos contra su voluntad, dijo una funcionaria de Norte Energia, el consorcio que está construyendo la prensa. La mujer no proporcionó más detalles y pidió guardar el anonimato porque no está autorizada para hablar con la prensa.

De acuerdo con un comunicado difundido el miércoles por un grupo activista que auxilia a los indígenas de la región, los ingenieros serán liberados después de que el consorcio atienda las preocupaciones de los grupos étnicos sobre la protección al medio ambiente.

Cuando sea completada, la presa de 11.000 megavatios será la tercera más grande del mundo.