La economía británica cae en una recesión más profunda de la prevista en el segundo trimestre del 2012, aumentando la presión sobre el gobierno para moderar sus propias medidas de austeridad.

El producto interno bruto británico (PIB) se redujo en un 0,7% con respecto a los tres primeros meses del año, informó el miércoles el gobierno.

La Oficina Nacional de Estadísticas dijo que el PIB fue al probablemente rebajado por un día adicional de feriado en junio con motivo del jubileo de los 60 años de la reina Isabel II en el trono. Además, el trimestre más lluvioso en más de 100 años probablemente tuvo una influencia negativa.

El consenso en los mercados era que el producto iba a decaer un modesto 0,2% en los período de tres meses que terminó el 30 de junio.

Pese a las salvedades, las cifras las cifras casi seguramente serán un duro golpe al gobierno de coalición, que llegó al llegar al poder hace poco más de dos años hizo de la reducción del déficit el eje de su programa económico. Muchos, particularmente en el opositor Partido Laborista, piensan que el remedio ha sido peor que la enfermedad y ha asfixiado a la economía británica, la tercera en Europa.

"No esperamos mucha respuesta del gobierno tras las noticias de hoy, aunque van a aumentar las presiones para un cambio de dirección", dijo Scott Corfe, principal economista para el Centro de Estudios Económicos y Empresariales.

La semana pasada, el Fondo Monetario Internacional dijo que el gobierno del primer ministro David Cameron pudiera tener que aflojar sus recortes presupuestarios si la economía no se recupera sólidamente.