El Consejo de Seguridad de la ONU amplió hoy por otro año más el mandato de su misión en Irak (UNAMI) y animó a las autoridades a un "verdadero diálogo político" para afrontar los problemas de seguridad que todavía existen en el país.

En una resolución presentada por Estados Unidos y adoptada por unanimidad, los quince miembros del máximo órgano ampliaron hasta el 31 de julio de 2013 el mandato de la misión creada en 2003 y que encabeza desde octubre pasado el diplomático alemán Martin Kobler.

"Es preciso un verdadero diálogo político y la unidad nacional", aseguran los quince miembros del Consejo de Seguridad en la resolución, en la que abogan por incluir "a todas las comunidades" en un diálogo político "inclusivo".

El máximo órgano de seguridad de la ONU reconoce "mejoras" pero alienta a Bagdad a seguir fortaleciendo la democracia y el estado de derecho, mejorando la seguridad y el orden público y luchando contra el terrorismo y la violencia sectaria en todo el país.

Así, invita a las partes a abstenerse de hacer declaraciones o acciones que puedan agravar la tensión y aboga por que lleguen a una solución "justa y equitativa" de la controversia relativa a las fronteras internas.

Asimismo, reitera su apoyo al pueblo y al Gobierno de Irak en sus esfuerzos por construir una nación "segura, estable, federal y unida" que esté basada en el Estado de derecho y el respeto de los derechos humanos.

La resolución insta en concreto a las autoridades iraquíes a seguir promoviendo y protegiendo los derechos humanos y a estudiar la adopción de medidas adicionales para apoyar a la Alta Comisión Independiente de Derechos Humanos en el desempleo de su mandato.

Los miembros del Consejo de Seguridad resaltaron también la importancia de seguir promoviendo una participación "plena, efectiva y equitativa" de la mujer en la reconstrucción del tejido social a través de estrategias que tengan en cuenta sus puntos de vista.

La resolución destaca también la necesidad de seguir configurando una respuesta "coordinada" para seguir abordando las dificultades humanitarias que todavía enfrenta el pueblo iraquí y proporcionar recursos suficientes para superarlas.

También destacaron la necesidad de asegurar la protección de la población civil, en especial niños y mujeres, así como los miembros de comunidades étnicas y religiosas minoritarias, y establecer condiciones seguras para el regreso "voluntario" de los desplazados.

El Consejo de Seguridad también exhorta al Gobierno de Bagdad a que continúe la "cooperación" que mantiene con Kuwait para resolver los "asuntos pendientes" y cumplir sus obligaciones "según lo dispuesto por anteriores resoluciones".

Por último, se comprometió a revisar el contenido del mandato en 12 meses, o antes "si así lo pide el Gobierno iraquí", y pidió al secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, que le informe de los progresos realizados en Irak cada cuatro meses.

La ampliación del mandato de la misión de la ONU en Irak llega dos días después de una ola de atentados que causó al menos 84 muertos y cerca de 300 heridos en una de las jornadas más sangrientas de los últimos dos años en Irak.

En el último informe de la ONU sobre Irak presentado a final de mayo se concluye que la situación de los derechos humanos continuó frágil durante 2011, pese a que el Gobierno progresó en la puesta en marcha de medidas de protección y promoción de los derechos humanos.

Entonces, la alta comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Navi Pillay, consideró que era "muy preocupante" el "elevado número de víctimas civiles" de la violencia en el país árabe el año pasado.