Cuatro presuntos miembros de la red terrorista Al Qaeda, detenidos el año pasado en Alemania por planear un atentado en el país, se enfrentan a una posible pena de hasta diez años de prisión en el juicio que comenzó hoy en la Audiencia Territorial de Düsseldorf (oeste).

La Fiscalía los acusa de pertenencia a organización terrorista y fraude con el objetivo de financiar sus planes.

La acusación sostiene que tenían previsto hacer explotar una potente bomba de metralla en un lugar concurrido y un segundo artefacto una vez llegaran los equipos de rescate.

A pesar de que una unidad especial de la policía descubrió en abril del año pasado en un apartamento de Düsseldorf elementos para fabricar bombas, los cuatro presuntos terroristas no fueron acusados de planear un atentado terrorista, pues los preparativos no estaban lo suficientemente avanzados, subrayó una portavoz de la Fiscalía.

Tras los 80 minutos que duró la lectura de los cargos, la defensa solicitó la suspensión del proceso con el argumento de que sólo ha tenido un acceso parcial a los expedientes y no ha podido escuchar los ficheros de audio.

La Fiscalía rechazó la petición al sostener que los archivos, en tal que pruebas, están a disposición de la defensa en la Oficina Federal de Investigación Criminal (BKA).

Tres de los acusados son del estado federado de Renania del Norte-Westfalia y crecieron en la Cuenca del Ruhr y Düsseldorf, mientras que el cuarto detenido es originario de Marruecos.

Una llamada al BKA procedente de la región paquistaní de Waziristán en noviembre de 2010 que informaba de la presencia en Alemania de cuatro hombres de Al Qaeda dispuestos a perpetrar un atentado puso a los agentes sobre la pista de la llamada "célula de Düsseldorf".

El BKA, en cooperación con los servicios secretos alemanes, consideraron creíble la advertencia del informante, a lo que siguió un espectacular alarma terrorista por parte del Gobierno alemán y un refuerzo de las medidas de seguridad en estaciones de tren y aeropuertos.

Según la acusación, los cuatro hombres, de entre 21 y 32 años, querían "sembrar el miedo y el pánico en Alemania".

Entre los posibles objetivos de los presuntos terroristas, que incluso tenían preparado un texto para un vídeo reivindicativo, figuraban miembros del ejército alemán y organizaciones criticas con el islam, aunque la investigación no pudo determinar un blanco concreto.

Tres de los acusados fueron detenidos en abril del año pasado cuando los agentes sospecharon que se disponían a comenzar la fabricación de un artefacto explosivo, mientas que el cuarto hombre fue arrestado en diciembre.

La defensa dejo entrever en una conversación previa al inicio del juicio, para el que hay previstas un total de 30 vistas hasta finales de noviembre, que de momento los cuatro acusados no se pronunciarán sobre los cargos que se les imputan.