Un jugador ruso que cumple una condena por narcotráfico fue autorizado por el servicio penitentario para abandonar la cárcel y entrenar con un equipo de segunda división.

Custodiado por un vigilante de civil, Maxim Molokoedov, de 24 años, llegó el martes a entrenar junto a la plantilla del Santiago Morning. El ruso lleva dos años en prisión tras ser sorprendido en el aeropuerto internacional de Santiago con seis kilos de cocaína que pretendía trasladar desde Ecuador a Europa.

Tras su detención y condena fue internado en la Penitenciaría de Santiago, donde pese a que en sus comienzos no hablaba nada de español, comenzó a destacar como futbolista.

En su país Molokoedov jugó en la segunda división en el Dínamo de San Petersburgo y en el Pskov 747.

Apoyado por el ex jugador de Colo Colo Frank Lobos, el joven ruso logró que el servicio penitenciario lo autorizara a salir para entrenar con Santiago Morning, que este sábado lo hará debutar en un partido amistoso.

Hernán Ibarra, técnico de Santiago Morning, elogió el buen juego del ruso en la primera práctica con su equipo. "De 12 o 13 toques que le dio al balón, jamás lo entregó mal", dijo Ibarra.

El dirigente de ese equipo, Luis Faúndez, manifestó que "haremos todo lo posible" para inscribir el volante ruso a fin de que pueda competir con el club.