El ministro de Asuntos Exteriores canadiense, John Baird, dijo hoy que su país está preocupado por las armas de destrucción masivas sirias y que hay que empezar a pensar en una Siria sin Bachar al Asad.

Baird realizó estas declaraciones tras reunirse en Ottawa con representantes de la oposición siria, el Consejo Nacional Sirio, así como con representantes de la comunidad siria en Canadá, para discutir la situación en el país árabe.

En la reunión también participó el religioso católico italiano Paolo Dall'Oglio, quien reciente fue expulsado de Siria tras más de 30 años en el país.

Tras la reunión, Baird dijo durante una rueda de prensa que tienen "que empezar a pensar en la Siria tras Asad".

Baird añadió que los grupos de la oposición le expresaron que no hay ninguna posibilidad de que los grupos opuestos al régimen de Damasco negocien una solución con Asad.

El ministro de Asuntos Exteriores canadiense también rechazó una vez más la posibilidad de una intervención militar extranjera porque "aunque esa solución haya funcionada en otras partes del mundo eso no significa que vaya a funcionar en otra".

Desde que en marzo de 2011 se inició una revuelta contra el régimen del presidente Bachar al Asad se han producido más de 15.000 muertos en Siria, así como decenas de miles de desplazados a los vecinos Turquía y Líbano y más de un millón de desplazados internos.