El grupo financiero español BFA-Bankia cerró la venta de una cartera de créditos fallidos de consumo de particulares y de pequeñas y medianas empresas (pymes) de 800 millones de euros, que traspasa a dos fondos de inversión, el noruego Aktiv Kapital y el luxemburgués Oko Investments.

En un comunicado difundido hoy, la entidad informa del cierre de la operación, aunque detalla que la subasta competitiva para adjudicar las carteras crediticias se inició en marzo, cuando Rodrigo Rato estaba todavía en la presidencia del grupo.

Poco antes de la marcha de Rato, fuentes próximas a Bankia aseguraron a Efe que el cierre de la venta de esta cartera de créditos fallidos estaba muy próximo y tendría un impacto positivo en la cuenta de resultados del banco.

BFA-Bankia señala en su comunicado de hoy que esto se debe a que se trata de una cartera de aproximadamente 127.000 créditos, con una antigüedad media de cinco años, de los cuales un 80 % procede de clientes particulares.

El nuevo equipo que dirige la entidad, encabezado por José Ignacio Goirigolzarri, enmarca la operación en el plan de desinversión de activos no estratégicos de esta nueva etapa.

La entidad recuerda que en el plazo de tres años quiere reducir a la mitad los activos improductivos, hasta situarlos en 30.000 millones de euros, con lo que el grupo reducirá al menos un 10 % su tamaño.

BFA-Bankia, el cuarto grupo bancario español, fue nacionalizado el pasado mes de mayo después de que pidiera una ayuda pública de 19.000 millones de euros.

Este grupo, surgido de la fusión de varias cajas de ahorros, es uno de los más expuestos al sector inmobiliario español, que se desplomó con el pinchazo de la "burbuja" en 2007.

Rodrigo Rato presentó el pasado 7 de mayo su dimisión al frente de Bankia y de su matriz, Banco Financiero y de Ahorro (BFA), y fue sustituido por José Ignacio Goirigolzarri, ex consejero delegado del BBVA.