La sed de préstamos por parte de empresas y consumidores en Europa sigue siendo débil, un indicio más de que la economía en el continente endeudado continúa debilitada, informó el martes el Banco Central Europeo.

La baja demanda de créditos indica cuán frágil sigue estando la economía en los 17 países que usan el euro, pese a que el BCE ha reducido las tasas de interés a mínimos históricos y ha implementado una infusión masiva de crédito al sistema bancario.

A pesar de los pasos que se han dado, muchos países de la eurozona siguen en recesión y tratando de sanear sus deudas. Incluso Alemania, la economía más grande de Europa, muestra cada vez más indicios de desaceleración.

El sondeo trimestral de préstamos del BCE, que incluye las respuestas de altos directivos de 130 bancos, dijo que estas instituciones siguen reportando "una caída significativa en la demanda de préstamos a empresas".

Los bancos registraron además "una fuerte declinación" en la demanda de préstamos por parte de los consumidores para adquirir bienes duraderos, como automóviles y electrodomésticos.

Las cifras del BCE mostraron que un 25% de los bancos reportaron menos demanda de préstamos de las empresas. Fue una ligera mejora respecto al primer trimestre, cuando un 30% reportó menor demanda de préstamos.

Las cifras representan la diferencia entre el porcentaje de bancos que reportan más demanda y el porcentaje que reportan menos, ajustado con relación a si dijeron que vieron aumentar o bajar la demanda, ya sea "considerablemente" o "algo".