La Pontificia Universidad Católica del Perú deploró el decreto emitido por la Secretaría de Estado de la Santa Sede, en el que se le retiró el permiso para utilizar los títulos de "pontificia" y "católica", y agregó que hará prevalecer su denominación oficial, según un comunicado publicado hoy en Lima.

La Asamblea Universitaria se reunió ayer para evaluar el decreto difundido el pasado viernes como conclusión de un largo litigio con la Iglesia católica respecto a la administración del centro de estudios y el control de sus bienes.

De acuerdo al comunicado de la asamblea publicado por los diarios limeños, el decreto del Vaticano "contiene diversos aspectos que se oponen a los derechos reconocidos en la Constitución Política y en la legislación peruana -como el derecho a la identidad-, al pretender prohibir el uso de los términos 'Pontificia' y 'Católica'".

En tal sentido, el centro de estudios afirmó que, por su carácter de institución peruana, constituida y domiciliada en el Perú desde 1917, "hará prevalecer el compromiso que tiene para con sus estudiantes, profesores y trabajadores, y para con sus graduados y egresados, de hacer respetar su denominación oficial, la cual goza de reconocido prestigio nacional e internacional".

La hasta ahora denominada PUCP reiteró su compromiso con los valores católicos que la inspiran y la alientan cotidianamente.

Asimismo, los miembros de la Asamblea Universitaria expresaron su reconocimiento y respaldo a la gestión que viene realizando el Rectorado de la Universidad en la conducción de las relaciones con la jerarquía de la Iglesia.

El papa Benedicto XVI retiró a la Pontificia Universidad Católica del Perú el derecho a usar en su denominación los títulos de "Pontificia" y de "Católica", de acuerdo a una resolución fechada el pasado 11 de julio.

En el decreto por orden papal y firmado por el secretario de Estado, el cardenal Tarcisio Bertone, se lee que esta decisión se ha tomado después de que dicha universidad "a partir de 1967 ha modificado unilateralmente sus Estatutos en diversas ocasiones perjudicando gravemente los intereses de la Iglesia".

La nota explicó que el Vaticano pidió a partir de 1990, en múltiples ocasiones, "adecuar sus Estatutos a la Constitución Apostólica Ex Corde Ecclesiae (15 de agosto de 1990), sin que haya respondido a esta exigencia legal".

No obstante, el rector "ha manifestado la imposibilidad de realizar cuanto se le requería, condicionando la modificación de los Estatutos a la renuncia por parte de la Archidiócesis de Lima al control de la gestión de los bienes de la Universidad", agregó el comunicado del Vaticano.