El presidente de EE.UU., Barack Obama, lamentó hoy el fallecimiento repentino de su homólogo de Ghana, John Atta Mills, y destacó su trabajo en favor de la democracia y el crecimiento económico en el país africano.

Obama recibió "con gran pesar" la noticia de la muerte repentina de Atta Mills, quien el pasado sábado había cumplido 68 años, según informó la Casa Blanca en un comunicado.

Atta Mills "trabajó incansablemente para mejorar las vidas de los habitantes" de su país, "ayudó a promover el crecimiento económico" y "fortaleció la fuerte tradición de democracia de Ghana", indicó Obama en el comunicado.

El mandatario ghanés, fallecido hoy en un hospital de Accra por causas no precisadas, también fue "un firme defensor de los derechos humanos" y bajo su liderazgo se profundizó la cooperación entre Estados Unidos y Ghana en materia de promoción del buen gobierno y del desarrollo económico, agregó la Casa Blanca.

En marzo pasado, Obama recibió a Atta Mills en la Casa Blanca y entonces definió a Ghana como "un modelo para África en términos de prácticas democráticas".

Obama viajó a Ghana junto a su esposa, Michelle, y sus dos hijas en julio de 2009 y hoy recordó la "hospitalidad" de Atta Mills durante su estancia en ese país.

De ascendencia keniana, Obama sorprendió al mundo al anunciar que su primera visita oficial al África Subsahariana sería a Ghana, y no a Kenia como se esperaba, una decisión que se basó, según el Gobierno de EE.UU., en su deseo de premiar al país por la estabilidad democrática de los últimos años.

El vicepresidente de Ghana, John Dramani Mahama, fue investido hoy presidente del país tras el fallecimiento de Atta Mills.