Los ministros de Empleo y Seguridad Social de Iberoamérica se comprometieron hoy a encontrar soluciones eficaces que den respuesta a los altos índices de desocupación juvenil en la región, cuya tasa dobla a la del desempleo general.

Ese fue uno de los principales acuerdos alcanzados en la VIII Conferencia Iberoamericana de Ministros de Empleo y Seguridad Social, que se celebró durante dos días en la capital española.

El acceso de los jóvenes al mercado laboral, "que debe ser una prioridad para los gobiernos iberoamericanos" es uno de los 23 puntos que los responsables de Empleo y Seguridad social de Iberoamérica rubricaron en la declaración final de la conferencia.

En la Declaración de Madrid, los responsables iberoamericanos establecieron, además, como metas comunes, marcar las condiciones para que los ciudadanos puedan acceder a empleos dignos y estables, y garantizar la viabilidad y el sostenimiento del sistema de seguridad y de protección social.

Señalaron también, la importancia de fortalecer las instituciones para asegurar el cumplimiento de las obligaciones y el respeto siempre a los derechos laborales.

"Iberoamérica representa una gran oportunidad para lograr nuestros objetivos comunes, un ámbito natural para el desarrollo profesional de nuestros ciudadanos", señaló la ministra española de Empleo, Fátima Báñez, durante la clausura de la conferencia.

Bañez recordó que los países iberoamericanos tienen por delante "grandes desafíos".

"Nuestros jóvenes esperan respuestas que se adapten a la realidad del siglo XXI. La juventud es el momento de los ideales, de los grandes proyectos, de dar lo mejor de uno mismo y de contribuir con el trabajo a la prosperidad de nuestras sociedades", dijo.

El empleo juvenil -añadió- "significa oportunidades para nuestros jóvenes, pero también la sostenibilidad de nuestro sistema de protección social en el futuro".

En una entrevista con Efe tras el cierre de la conferencia, el ministro colombiano de Empleo, Rafael Pardo, ratificó las palabras de Báñez y subrayó que encontrar mecanismos que ayuden a incentivar la incorporación de los jóvenes al mundo laboral es una de las prioridades de los países iberoamericanos.

En ese sentido destacó la experiencia de Colombia, que logró generar casi 500.000 empleos de jóvenes con una iniciativa que rebaja impuestos a las empresas que contraten a menores de 28 años.

El ministro explicó que durante la reunión de Madrid se analizaron experiencias de distintos países en generación de empleo, formación laboral y programas de apoyo a la creación de nuevas empresas enfocadas en los jóvenes, con resultados dispares en la región.

Uno de los países que valoró como positiva su experiencia -indicó Pardo- fue Chile, que tiene en marcha un sistema en el que la mitad del salario de los jóvenes lo paga el estado y la empresa la otra mitad, mientras que en México los resultados no fueron buenos debido a la falta de continuidad en los programas.

La conferencia de Madrid sirvió también para analizar los acuerdos alcanzados hasta ahora en el seno de la comunidad iberoamericana, como el Convenio Iberoamericano de Seguridad Social, firmado por una quincena de países y en vigor ya en siete de ellos, entre ellos España, Ecuador y Colombia.

Pardo consideró que ese convenio es "tal vez la iniciativa más importante de todo el sistema iberoamericano", y explicó que en Colombia unas 2.000 personas ya han tenido una pensión compartida y que en Ecuador la cifra supera las 10.000.

La VIII Conferencia Iberoamericana de Ministros de Empleo y Seguridad Social forma parte de las reuniones previas a la Cumbre Iberoamericana de Cádiz, que tendrá lugar en esa ciudad del sur de España los próximos 16 y 17 de noviembre.

"La reunión nos ha servido para intensificar nuestros lazos de colaboración y abordar asuntos con la convicción de que juntos llegaremos más lejos. Jornadas así deben servir de puente permanente para la cooperación entre personas e instituciones de toda Iberoamérica", concluyó Báñez.