La prima de riesgo de España, que mide el diferencial entre el bono español a diez años y el alemán del mismo plazo, caía hoy en la apertura del mercado secundario de deuda hasta los 627 puntos básicos, cinco menos que al cierre precedente.

La rentabilidad del bono español a diez años se reducía ligeramente hasta el 7,476 %, desde el 7,498 %, en tanto que la del bono germano se situaba en el 1,206 %.

El temor a que España no sea capaz de salir adelante sin la ayuda del Banco Central Europeo (BCE) y se vea abocada a un rescate provocó ayer una jornada de infarto en los mercados, que afectaron en particular a la deuda soberana de España y también de Italia.

No obstante, el sobrecoste que los inversores exigen por la compra de deuda italiana frente a la española está muy lejos de la de España, en 513 puntos básicos, con el rendimiento de su bono a diez años en el 6,343 %.

El ministro español de Economía, Luis de Guindos, ha descartado que España vaya a pedir un rescate a sus socios europeos, aunque ha pedido que se actúe contra "las situaciones de irracionalidad en los mercados".

Los seguros de impago de deuda ("credit default swap" o CDS), relativos a los bonos a diez años de España para cubrir la posibilidad de impago de 10 millones de dólares marcaban en la apertura un nuevo récord y se cambiaban a 566.360 dólares anuales.

De este modo, los CDS de España se mantienen como los quintos más caros del mundo, sólo por detrás de los de Argentina, Venezuela, Ucrania y Portugal.

Respecto a los futuros, los que adelantan el comportamiento de la deuda europea bajaban al 145,35 %, desde el 145,55 % anterior, en tanto que los que predicen el futuro de la deuda estadounidense comenzaban la jornada en el 152,07 %.