Los indígenas nasas exigieron hoy al Ejecutivo del presidente colombiano, Juan Manuel Santos, que se retracte públicamente de las acusaciones que le ha hecho a su pueblo sobre supuestos vínculos con la guerrilla de las FARC.

"El Gobierno tiene que retractarse públicamente de sus acusaciones al movimiento indígena", declaró a Efe por teléfono el coordinador político del Proyecto Nasa, Gabriel Pavín.

El dirigente aborigen resaltó desde la localidad suroccidental de Toribío que el asunto de la no estigmatización de los nasas o paeces está en lugar de preferencia en la agenda de la mesa de diálogo que las partes constituyeron la víspera en la población vecina de Santander de Quilichao.

Las conversaciones fueron formalizadas por los aborígenes y una comisión gubernamental de "alto nivel" encabezada por el ministro del Interior, Federico Renjifo.

En la cita, las partes conformaron varios comités de garantías y se citaron para el viernes próximo en Popayán, la capital del Cauca, departamento en el que están asentados los nasas o paeces, que se declararon en "resistencia permanente" para expulsar de su territorio ancestral a la fuerza pública y a las FARC.

En cumplimiento de su decisión, los indígenas destruyeron algunas trincheras y barricadas de la fuerza pública en Toribío y también desalojaron de manera temporal a soldados que acampaban en un cerro de la zona rural de esta misma localidad, cuya población es mayoritariamente aborigen.

El coordinador político del Proyecto Nasa (plan de vida) explicó a Efe que su pueblo se levantó en Toribío contra las partes implicadas en el conflicto tras sufrir tres días continuos de hostigamientos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) sobre las instalaciones policiales de la zona urbana.

"Nos cansamos y nos levantamos, como civiles", dijo Pavín, para quien el conflicto en los asentamientos nasas ha crecido en la medida en la que el Estado ha incrementado la fuerza pública.

Es falso que el movimiento aborigen esté infiltrado por las FARC, insistió luego, y apuntó que los nasas exigen la retirada de la guerrilla y de las fuerzas de seguridad como parte de su plan de defensa del territorio y de la vida, en ejercicio de una autonomía que les es reconocida por la Constitución.

Pavín dijo que en la agenda de la próxima reunión también está la exigencia de los nasas de que no sean judicializados los aborígenes que participaron en las acciones de desalojo de la fuerza pública y la desmilitarización del territorio de los paeces.

La salida de la fuerza pública es algo que Santos, el ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, y el titular de Interior han advertido de que no se puede dar.

Los nasas suman casi 100.000 y ocupan un territorio de 190.000 hectáreas en el que existen 19 cabildos (gobiernos), agrupados en la Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca (Acín).

A pesar de la postura gubernamental, Pavín reconoció que es importante que en el Gobierno haya disposición y voluntad para el diálogo.