La subsidiaria brasileña de General Motors Co. cerró temporalmente sus ocho unidades de producción cercanas a Sao Paulo por temores de que el sindicato local aplique represalias ante lo que dice son despidos masivos inminentes.

En un comunicado difundido el martes, la automotriz dijo que cerró el complejo de ocho fábricas y QUE les dio licencia con goce de sueldo a más de 7.000 empleados "con el fin de proteger la integridad física" de los trabajadores durante las conversaciones sobre la viabilidad de seguir produciendo cuatro de sus modelos.

La compañía le pidió a sus empleados "conservar la calma y aguardar nuevas instrucciones".

El sindicato de trabajadores metalúrgicos de Sao Jose dos Campos afirmó en un comunicado que el paro de actividades es un "cierre patronal" y que está "claro que podrían anunciarse despidos masivos en cualquier momento".

Ni GM ni el sindicato proporcionaron detalles de inmediato.