La filial brasileña de la multinacional automotriz estadounidense General Motors (GM) suspendió hoy la producción en las ocho fábricas del Complejo Industrial de Sao José dos Campos, a unos 100 kilómetros de Sao Paulo, hasta conseguir un acuerdo con los sindicatos, según comunicó la compañía.

"La decisión tiene como objetivo proteger la integridad física de los colaboradores mientras continúan las discusiones con los representantes sindicales con relación a la viabilidad de una de las fábricas del complejo", informó GM Brasil en un comunicado.

La empresa pretende cerrar una de las plantas en la que se producen los modelos Corsa Hatchback, Meriva, Zafira y Classic y que cuenta con 1.500 empleados.

Una nueva reunión entre la compañía, representantes de los sindicatos y delegados del Gobierno está prevista para mañana en Sao José dos Campos.

"La empresa tomó en cuenta las fuertes pruebas, de las últimas horas y días, sobre movilizaciones internas en el complejo y entiende que el momento actual es delicado y prefiere no exponer a sus empleados a eventuales incitaciones y provocaciones comunes", apuntó la firma.

Con la decisión, los 7.500 empleados de las ocho plantas del complejo fueron dispensados hasta "nuevas instrucciones" y recibirán una licencia remunerada hasta que se reintegren de nuevo a sus actividades.

La Alcaldía de Sao José dos Campos envió para el complejo industrial un contingente de policías militarizados para resguardar la zona y evitar posibles actos de vandalismo durante el proceso de negociación en el que se determinará el futuro de los 1.500 empleados de la planta que pretende cerrar la compañía.