España vendió más de 3.000 millones de euros (3.600 millones de dólares) en una subasta de bonos a corto plazo en la que los inversionistas demandaron tasas más altas de interés, en medio de continuas preocupaciones sobre la capacidad del gobierno de lidiar con su deuda y evitarse la necesidad de un rescate financiero.

El tesoro dijo que venció 1.630 millones de euros en bonos a tres meses a una tasa promedio de 2,43%, comparado con 2,36% en la subasta del 26 de junio. Vendió además 1.420 millones de euros en bonos a seis meses con un rendimiento de 3,69%, comparado con 3,245 en junio. La demanda fue tres veces la oferta en ambas ventas.

España está cerca que quedar bloqueada en los mercados internacionales a causa del incremento de los costos de su deuda. Inversionistas el martes demandaron un interés de 7,55% en su bono a 10 años, un nivel que podría forzar eventualmente al país a pedir un rescate.