El presidente egipcio designó el martes como primer ministro al joven e independiente ministro de recursos hídricos e irrigación para formar un gobierno que deberá revitalizar la economía y la seguridad de la nación después de 17 meses de inestabilidad y protestas.

La designación de Hesham Kandil, educado en Estados Unidos, tiene lugar casi un mes después que el presidente Mohamed Morsi, de la Hermandad Musulmana, juramentó como primer presidente civil egipcio elegido libremente, en un ejemplo de las dificultades que ha tenido para formar su gobierno.

Los militares, que asumieron el poder tras la destitución de Hosni Mubarak el año pasado, siguen manteniendo control sobre gran parte de la política egipcia, por lo que no está claro cuáles poderes tendrá el primer ministro.

Está por verse si Kandil y Morsi podrán designar a los titulares de los ministerios clave en los ámbitos de las relaciones exteriores, los presupuestos nacionales y las fuerzas de seguridad, donde existe firme resistencia al presidente de la Hermandad. Los militares ya han dicho que el gobierno no podrá designar un ministro de defensa.

Además de dichas restricciones, Emad Gad, del Partido Social Demócrata, dijo que muchas de las personas cuyos nombres habían circulado para primer ministro no deseaban el cargo por considerar que, con la presidencia de Morsi, no serían más que un vehículo para ejecutar su programa de la Hermandad Musulmana, conocido como "Proyecto del renacimiento", una reestructuración del gobierno y la economía.

Kandil deberá consultar al presidente antes de designar ministros.

Morsi prometió elegir a alguien fuera de la Hermandad para conducir un gobierno de unidad que incluya otras facciones políticas. Kandil no está afiliado a grupos islamistas ni partidos políticos, dijo la televisión estatal. Se cree que mantiene su religiosidad para sí.

"La designación de una figura patriótica e independiente fue estudiada y discutida para seleccionar a una persona capaz de manejar la situación actual de manera eficiente y efectiva", dijo el vocero de Morsi, Yaser Alí.