Estados Unidos negó el permiso de residencia a los cinco extranjeros homosexuales casados con estadounidenses, entre los que se encuentran una española y un venezolano, que en abril plantaron cara en los tribunales a la Ley de Defensa del Matrimonio, que consideran discriminatoria.

"Aunque sea una decisión que en parte te esperas, no deja de dejarte desilusionado y frustrado, pero no perdemos la esperanza", explicó hoy a Efe la española María del Mar Verdugo, quien contrajo matrimonio el año pasado con la estadounidense Heather Morgan.

Morgan inició en marzo los trámites para que la española, que actualmente se encuentra legalmente en el país gracias a un permiso de trabajo, pudiera obtener un visado de residencia permanente por motivos familiares, tras casarse el año pasado en Nueva York, donde se legalizaron las bodas entre homosexuales hace hoy un año.

Sin embargo, las autoridades migratorias han rechazado esa petición debido a que ambas son mujeres citando la Ley de Defensa del Matrimonio (DOMA, por sus siglas en inglés), que desde 1996 impide al Gobierno federal reconocer el matrimonio entre parejas del mismo sexo, según una copia del documento remitido a Efe.

Debido a esa ley federal, que define el matrimonio exclusivamente como la unión de un hombre y una mujer, los gays y lesbianas en EE.UU. no pueden patrocinar el visado permanente de sus parejas después de casarse en alguno de los ocho estados de EE.UU. donde está permitido el matrimonio homosexual.

Junto a otras cuatro parejas en su misma situación, Morgan y Verdugo interpusieron una demanda contra la ley DOMA en Nueva York al considerar que supone una "discriminación anticonstitucional contra las parejas del mismo sexo" al negarles "los derechos de inmigración que gozan otras parejas" heterosexuales.

También le negaron el permiso de residencia al venezolano Pablo García, casado con su pareja de hace más de 20 años, el estadounidense de origen puertorriqueño Santiago Ortiz, por lo que seguirá de forma irregular en EE.UU.

"A pesar de que nos lo esperábamos uno siempre tiene la ilusión", explicó a Efe Ortiz, quien aseguró que la pareja tiene ahora puestas sus esperanzas en que alguno de los diferentes casos que ha desafiado la ley DOMA acabe llegando al Tribunal Supremo y que éste la declare inconstitucional.

Según la organización Igualdad para la inmigración, que impulsó la demanda presentada por esas cinco parejas, el Tribunal Supremo podría tener que pronunciarse sobre DOMA hacia junio del próximo año.

Mientras tanto, la organización ha pedido al presidente estadounidense, Barack Obama, que se congelen todas las peticiones de permisos de residencia de parejas en esa situación hasta que el Tribunal Supremo falle a este respecto.

En mayo pasado, el mandatario se declaró a favor del matrimonio homosexual y, si bien sus palabras no tienen efecto sobre la legislación vigente, sí que lograron dar aliento a esas parejas, que vieron con "gran ilusión" esas declaraciones, según expresó Heather Morgan a Efe.

"Sabemos que somos una familia como cualquier otra y ver que eso es reconocido por el presidente te anima", aseguró Morgan, quien no pierde esperanza en que finalmente la ley DOMA sea declarada inconstitucional y puedan volver a pedir los papeles para que su esposa se convierta en residente permanente.