El uruguayo Damián Suárez se ha desvinculado del Sporting de Gijón apenas un par de horas después de que su compatriota Sebastián Eguren también alcanzase un acuerdo para abandonar la disciplina rojiblanca con lo que el club gijonés consigue aligerar la plantilla de dos jugadores que no entraban en los planes de los técnicos.

Damián Suárez fue uno de los futbolistas a los que el nuevo entrenador del Sporting, Manolo Sánchez Murias, comunicó en las primeras jornadas de pretemporada que no entraba en sus planes y le recomendó que se buscase una salida ya que el club daría facilidades para ello.

El Elche fue el club que más se interesó por sus servicios y en el que recalará Damián Suárez para reencontrarse con el que fuera ayudante del que fuera entrenador del Sporting el fallecido Manolo Preciado la pasada temporada, Josep Alcacer, y con el jugador Alberto Rivera, con el que también coincidió el ejercicio anterior en el equipo asturiano.

Damián Suárez fue la incorporación que más sorprendió la pasada temporada ya que procedía de un equipo modesto de la liga uruguaya y además porque fue uno de los pocos fichajes de las últimas temporadas por los que el Sporting pagó traspaso.

Su presencia en el equipo no fue la esperada y la pasada temporada jugó un total de 18 encuentros en los que destacó más en la faceta ofensiva que en la defensiva y su marcha al Elche supone que el club empieza a disminuir el número de efectivos, como es la pretensión del entrenador.

En apenas dos horas el Sporting se ha desprendido de dos jugadores, ya que al mediodía de hoy también ha alcanzado un acuerdo con Sebastián Eguren, que se incorporará al Libertad de Paraguay, con lo que el club gijonés se desprende de una de las fichas más altas de la plantilla.