La presidencia costarricense, Laura Chinchilla, inspeccionó hoy el avance de las nuevas obras de infraestructura en el puesto fronterizo de Peñas Blancas, en el límite con Nicaragua, en las que se han invertido casi cuatro millones de dólares.

Chinchilla conversó con usuarios del paso fronterizo y verificó las mejoras en la operación que se han puesto en práctica desde hace varios meses, como la ampliación del horario de atención hasta media noche y un sistema de tránsito internacional de mercancías (TIM) y de cobro electrónico por ciertos servicios, según un comunicado oficial.

La ministra de Comercio Exterior, Anabel González, explicó que el objetivo de las obras "es convertir a Peñas Blancas en una frontera de paso y no de trámites, lo cual requerirá que las exportaciones se tramiten anticipadamente".

"Este proyecto es parte de las tareas de facilitación del comercio que ha promovido el Gobierno para aumentar la competitividad, reducir los costos de operación del sector exportador y potenciar el aprovechamiento de los acuerdos comerciales. Con las mejoras en este puesto fronterizo beneficiamos a un 14 % de las exportaciones nacionales, que se dirigen a Centroamérica", destacó la ministra.

Entre las obras ya construidas se encuentra una sala de atención de pasajeros y el servicios de revisión de equipaje con escáner.

Chinchilla indicó que el Gobierno emitirá una "declaratoria de interés público" que permita dar en concesión la construcción del resto de infraestructura, "así como el equipamiento, el mantenimiento y la gestión operativa necesaria para hacer de Peñas Blancas un puesto fronterizo de primer mundo".

Peñas Blancas es el principal puesto fronterizo de Costa Rica. Durante 2011 por este punto se realizaron exportaciones con un valor de 1.500 millones de dólares e importaciones con un valor de 842 millones.

Un promedio de 625 unidades de transporte transitan diariamente en este punto y más de 1.300.000 personas cruzan la frontera cada año.