Las autoridades portuguesas centraron hoy sus preocupaciones en tres nuevos incendios, uno de ellos próximo a la frontera española, después de controlar este fin de semana dos graves fuegos, uno en el sur y otro en la isla de Madeira.

La Autoridad Nacional de Protección Civil lusa (ANPC) indicó que el incendio de dos frentes declarado en una área de matorrales de Torre de Moncorvo, a unos 50 kilómetros de Castilla y León, movilizó a 50 bomberos y once vehículos.

En el distrito de Viseu, en el interior norte del país, cerca de 90 efectivos y 26 vehículos se afanaron por luchar contra el frente activo situado en la localidad de Vouzela.

En el distrito meridional de Faro (Algarve), donde se propagó en los últimos días el fuego más grave de este verano, un incendio en la localidad de Loulé provocó la intervención de 53 bomberos y ocho medios aéreos.

Las altas temperaturas, el fuerte viento, los descuidos y los actos delictivos son las principales causas de los incendios en Portugal, azotada por las llamas en la última década, especialmente en los años 2003, 2005 y 2010.

Precisamente las autoridades portuguesas anunciaron hoy la detención de un varón de 29 años sospechoso de avivar un foco cerca de la localidad de Portimao, en el Algarve luso.