El presidente de Rusia, Vladímir Putin, y el primer ministro de Italia, Mario Monti, destacaron hoy la buena marcha de las relaciones entre ambos países, pese a las turbulencias en la economía mundial, al mantener una reunión bilateral en Sochi, balneario ruso a orillas del mar Negro.

"Vivimos tiempos complejos, y esto se nota especialmente en Europa. Con Italia tenemos relaciones profundas, muy buenas, y éstas se desarrollan pese a los cambios en el mundo exterior y en nuestros países", dijo el jefe del Kremlin, citado por las agencia rusas.

Agregó que el año pasado los intercambios comerciales ruso-italianos crecieron en más del 25 por ciento respecto de 2010 y totalizaron 49.500 millones de dólares.

"Para llegar a los niveles previos de la crisis nos falta la pequeña suma de 7.000 millones de dólares. Si se mantienen los ritmos (de intercambio), muy pronto llegaremos a ese listón", dijo Putin.

El presidente ruso subrayó que, "pese al carácter turbulento que tiene hoy la economía mundial", ninguno de los proyectos ruso-italianos ha sido congelado, sino por el contrario, "todo se desarrolla con éxito".

Monti recalcó que Italia concede una "enorme importancia estratégica" a sus relaciones con Rusia y declaró su propósito de continuar con su fortalecimiento.

"La compleja situación que vive Europa, en particular la zona del euro, nos indica que hay que fortalecer los vínculos económicos reales, los vínculos industriales, y desde este punto de vista Rusia es clave para nosotros", dijo primer ministro italiano.