La patronal de los camioneros chilenos respaldó hoy la petición al Gobierno para que declare el estado de sitio en la región de la Araucanía, donde en las últimas semanas se ha registrado una escalada de incidentes violentos en el contexto del llamado conflicto mapuche.

"En la Araucanía ya no hay orden y, además, hay un temor generalizado no solo de la parte productiva, sino que en general de la ciudadanía", dijo el presidente de la Federación de Dueños de Camiones del Sur, José Villagrán, a Radio Cooperativa.

El dirigente de los camioneros dijo que apoya "al cien por cien" la propuesta que realizó este fin de semana la Sociedad de Fomento Agrícola (Sofo) de la ciudad de Temuco, que reclamó al Ejecutivo que declare el estado de sitio en las zonas más afectadas por la violencia, como los sectores de Ercilla y Collipulli.

La Multigremial de la Araucanía, una entidad que agrupa los representantes de los gremios productivos de esa región, difundió recientemente un informe en el que señala que entre enero y junio de este año la Fiscalía ha recibido 127 denuncias por actos violentos presuntamente cometidos por mapuches.

Desde los años 90, algunos grupos de mapuches se enfrentan a empresas agrícolas y forestales por la propiedad de tierras que consideran ancestrales, aunque algunas de sus acciones también se han dirigido contra agricultores y pequeños empresarios.

Este domingo, un grupo de encapuchados intimidó al propietario de una parcela y lo obligó a salir de su vivienda a la que posteriormente le prendieron fuego en el sector de Ercilla, unos 590 kilómetros al sur de Santiago.

En esa misma zona, el sábado pasado un grupo de desconocidos quemó dos vehículos mientras sus propietarios se encontraban en una misa.

La Coordinadora Arauco-Malleco (CAM), una organización de mapuches radicales, se atribuyó la autoría de un ataque registrado la semana pasada contra una empresa forestal.

En un comunicado supuestamente difundido por esa organización en un portal de internet, los mapuches dijeron ser los responsables de cuatro ataques más este año, pero negaron haber atacado escuelas rurales.

José Villagrán señaló que los comuneros mapuches empezaron hace años sus acciones de protesta con la quema de bosques y maquinaria agrícola, aunque en la actualidad los ataques se dirigen contra viviendas e incluso iglesias y escuelas.

El dirigente de los camioneros pidió además que el Gobierno "ponga orden en la región" porque las autoridades regionales están sobrepasadas.

Por su parte, Enrique Antileo, portavoz de la organización mapuche Meli Witran Mapu, consideró en declaraciones a Efe que decretar el estado de sitio sería una medida "injustificada" que agravaría la situación en la Araucanía.

Además subrayó que aún no se ha podido establecer que los últimos hechos de violencia hayan sido protagonizados por miembros de comunidades indígenas, y aseguró que durante "muchos años" los mapuches han sido víctimas de montajes para atribuirles la autoría de incendios y otros ataques.

"No me parecería extraño que estuvieran operando algunos sectores que quisieran inculpar a sectores mapuches", indicó el portavoz del Meli Witran Mapu.

A la luz de los últimos episodios en el sur del país, el Gobierno chileno realizará este martes una reunión de seguridad en el Palacio de La Moneda para analizar la situación.

El ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter, liderará el encuentro, al que asistirán autoridades regionales, el fiscal nacional y representantes de la Policía de Investigaciones (PDI) y Carabineros (policía militarizada).

El intendente (gobernador) de la Araucanía, Andrés Molina, dijo que la reunión servirá para tomar "medidas" y mostró su disposición para "colocar los recursos necesarios para que exista tranquilidad en la zona", según medios locales.