La Coalición para el Control de las Armas, que agrupa a distintas ONG internacionales, alertó hoy de que las negociaciones sobre el nuevo Tratado sobre el Comercio de Armas (TCA) están en peligro de no salir adelante durante su fase final.

"Todo está en juego esta semana. Un tratado fuerte todavía está a nuestro alcance pero hay un riesgo real de que se nos escape de las manos en el último minuto", advirtió hoy el presidente de la coalición, Jeff Abramson, durante una conferencia de prensa en la sede de Naciones Unidas en Nueva York.

Según la coalición, las negociaciones a puerta cerrada que están teniendo lugar en Nueva York "están siendo dominadas por Gobiernos escépticos" como Irán, Siria y Cuba, países que a su juicio "pretenden elaborar un tratado débil o ningún tipo de tratado".

Mientras tanto, China y Rusia se oponen a cualquier acuerdo que incluya derechos humanos y derecho humanitario, al tiempo que Estados Unidos quiere que el tratado cuente con exclusiones que "socavarían gravemente la efectividad" del TCA, que busca regular el comercio mundial de armamento, indicó la misma fuente.

Por ello, la Coalición teme que Reino Unido y Francia, que hasta ahora habían pedido un tratado fuerte, acaben aceptando "sacrificar la protección de los derechos humanos y el derecho internacional humanitario" para conseguir que China, Rusia y EE.UU. firmen el acuerdo.

Según Abramson, todavía existen discrepancias entre los Gobiernos y en estos últimos días de negociaciones el "punto crítico" está en los pasos que se le requerirán a un país para permitir o no una transferencia de armas.

El presidente de la coalición aseguró que hay una "pequeña minoría" de países que se niega a aceptar que se prohíban las transferencias si existen riesgos de que esas armas vayan a ser utilizadas para violar los derechos humanos.

"Más de 70 países, algunos de los cuales han sido afectados por la violencia armada, han dejado claro que no van a ceder y aceptar un tratado insuficiente", aseguró por su parte la portavoz de Oxfam, Anna Macdonald, en la misma conferencia de prensa.

Macdonald lamentó que "los Estados escépticos han estado en el primer plano más de lo que les corresponde", por lo que aseguró que "con cinco días de negociaciones por delante, es fundamental que quienes apoyan un tratado luchen para defender un texto que realmente salve vidas".

La Coalición reiteró la necesidad de que el nuevo TCA incluya regulaciones a la venta y transferencia de munición, un punto sobre el que hizo hincapié el secretario general de la Alianza Evangélica mundial, Geoff Tunnicliffe, quien recordó que "las armas sin balas no sirven para nada".

En cualquier caso, ésta se trata de una "oportunidad histórica y sería irresponsable que los Estados no hicieran un esfuerzo para desencallar las negociaciones y llegar a un acuerdo", dijo en un comunicado Jordi Armadans, el director de la ONG catalana Fundació per la Pau, que también forma parte de esta coalición.

Un total de 193 países participan hasta el próximo viernes en esta primera conferencia de la ONU sobre el TCA, que busca regular el comercio mundial de armamento, mientras las ONG piden regular la venta de partes y componentes de armamento, un negocio que movió casi 10.000 millones de dólares entre 2008 y 2011.