Son conocidos por enfrentar a bandidos como Billy the Kid y perseguir fugitivos a través de las montañas alguna vez gobernadas por el líder apache Gerónimo.

Los alguaciles de Nuevo México y su gente han fungido como los únicos agentes policiacos en algunas partes del vasto territorio de este estado. Sus hazañas a través de los años han dado lugar a historias de heroísmo y mitos del Viejo Oeste que suelen ser opacados por historias de corrupción y prácticas cuestionables.

Pero conforme los violentos cárteles de narcotráfico mexicanos se adentran en regiones aisladas del estado y las pandillas crecen en ciudades pequeñas como Roswell y Farmington, los alguaciles dicen que es hora de que sus departamentos se deshagan de las viejas imágenes románticas y de las persistentes denuncias de corrupción y abuso.

Aseguran que es hora de modernizar la lucha contra el crimen en Nuevo México.

En abril, los alguaciles de 33 condados de Nuevo México se organizaron bajo un nuevo grupo enfocado a ofrecer al personal de sus oficinas capacitación avanzada y a construir una fuerza de cabildeo político que ayude a modificar las leyes estatales y a impulsar los departamentos de los alguaciles.

El grupo, la Asociación de Alguaciles de Nuevo México, promete adiestrar a los alguaciles en asuntos de presupuesto y desarrollar un conducto para crear futuros líderes policíacos. Asimismo, han invitado a agentes de investigación del Departamento de Seguridad Nacional federal para ayudar a sus pequeños departamentos en varios casos de tráfico de drogas y corrupción política.

"Intentamos profesionalizar nuestros departamentos", dijo Jack LeVick, director ejecutivo de la nueva organización. "Los alguaciles sienten que es hora de limpiar la casa al tiempo que empezamos a enfrentar nuevos desafíos".

Entre los principales retos está la entrada de peligrosos cárteles de narcotráfico que se están aprovechando de la lejanía de algunos condados para transportar droga a otras partes del país.

El alguacil del condado de San Juan, Ken Christesen, cuyo territorio cubre buena parte de la región de las Cuatro Esquinas del estado, dijo que en apenas unos años los cárteles de Sinaloa, Michoacán y Juárez han empezado a operar en el área.

"Necesitamos entrenamiento e infraestructura para combatirlos", dijo Christesen. "Tenemos que cubrir un territorio extenso y no suficientes recursos, por lo que tenemos que aprender a ser listos".

Además de enfatizar el entrenamiento y la búsqueda de mayor financiamiento, LeVick dijo que la organización quiere cambiar la constitución estatal para que exija a los alguaciles tener un mínimo de cinco años de experiencia como miembro de una agencia de policía. Actualmente, la ley estatal permite que cualquier residente se postule para ocupar el puesto de alguacil de un condado.

"Creo que cualquier profesión querría a los mejores y más calificados", dijo LeVick. "Si uno entra a una cirugía de cerebro, ¿el paciente me querría a mí o a alguien que tenga más experiencia para que realice la operación? Necesitamos este cambio para generar más confianza".

Los alguaciles de Nuevo México tienen una añeja reputación como hombres legendarios y coloridos que ayudaron a implantar el orden en el territorio del Viejo Oeste. Pero también algunos gobernaban a su antojo. El alguacil del condado de Lincoln Pat Garrett ganó fama internacional por balear al fugitivo Billy the Kid. Pero posteriormente fue baleado misteriosamente luego de beber profusamente y acumular deudas por apuestas.

Elfego Baca, alguacil del condado de Socorro, era conocido a fines del siglo XIX por ordenar a sus agentes que enviaran cartas a presuntos delincuentes ordenándoles que se entregaran a las autoridades o se arriesgaban a ser fusilados en el acto.

En años recientes, los departamentos de alguacil han enfrentado críticas después de que varios casos muy publicitados suscitaron interrogantes sobre la calidad y liderazgo en algunos departamentos.

En octubre, la policía estatal decomisó computadoras de la oficina del alguacil del condado de Río Arriba en un caso de homicidio por manejo en estado de ebriedad que según algunos críticos fue manejado de forma incorrecta. El camión involucrado en el choque fue destruido y vendido como chatarra mientras el caso seguía pendiente.

Además, se tomó una muestra de sangre del conductor del camión varias horas después del accidente. Posteriormente, el contenido de alcohol en la sangre del chofer resultó casi el doble del presunto estado de intoxicación permitido por el estado.

René Rivera, ex alguacil del condado de Valencia, y otros dos agentes fueron acusados en una demanda presentada por un hombre de Belén arrestado por disparar y matar a un ladrón de casas. El hombre, quien fue exonerado de los cargos, argumentó que Rivera y sus agentes violaron sus derechos civiles. Rivera ha rechazado hacer comentarios al respecto.

Mientras tanto, la oficina del secretario estatal de Justicia está investigando a Thomas Garza, alguacil del condado de Mora, sobre acusaciones de que agredió a un agente debido a que arrestó a un amigo suyo por manejar en estado de ebriedad. Garza dijo que no podía hablar sobre asuntos personales.

Y a inicios de este mes, un estudio financiado por el Centro de Derechos Humanos de la Escuela de Derecho de Berkeley señaló que la mayoría de los departamentos de alguacil en Nuevo México no acataban la ley estatal que busca combatir la discriminación racial. El estudio dijo que los departamentos no implementaban las políticas adecuadas o se negaban a revelarlas públicamente.

Morris Jenkins, presidente del Departamento de Justicia Penal y Asistencia Social de la Universidad de Toledo en Ohio, dijo que la formación del grupo es "un muy buen primer paso " para la profesionalización de las operaciones de los alguaciles. "Toma algún tiempo ser capacitado y no va a suceder de la noche a la mañana", comentó Jenkins. "Pero agentes del orden público mejor educados ayudarán a Nuevo México en el largo plazo", agregó.

Ralph Arellanes, director estatal de la Liga de Ciudadanos Latinoamericanos Unidos de Nuevo México, dijo que aplaudía el intento del nuevo grupo por ser más profesionales después de una serie de quejas muy publicitadas sobre violaciones a los derechos civiles.

"Pienso que a todos nosotros nos gusta la idea de tener en la calle agentes del orden público mejor entrenados", señaló Arellanes. "Esto atendería preocupaciones sobre encasillamiento racial e injusticias que vemos en ocasiones", agregó.

El alguacil del condado de Luna Raymond Cobos, cuya jurisdicción ubicada en el sur del estado se encuentra sobre la frontera Estados Unidos-México, dijo que ve similitud en los esfuerzos de la Asociación de Alguaciles de Nuevo México con los de un grupo de agentes de ambos lados de la frontera que se reúnen frecuentemente para discutir casos en la región.

"Los tipos malos no tienen problema para cruzar las fronteras", subrayó Cobos. "Es momento de ponerse al corriente", añadió.

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Russell Contreras está en Twitter como: http://twitter.com/russcontreras .