La muerte a tiros de un hispano inerme a manos de un policía de California causó nuevos incidentes de violencia en un ambiente tenso por segundo día.

Un grupo de manifestantes que se reunió la noche del domingo cerca del lugar del tiroteo inicial en Anaheim prendieron fuego a un bote de basura y lo hicieron rodar varias veces en una calle mientras la policía observaba los hechos desde un helicóptero.

El incidente, que generó momentos de tensión, ocurrió luego de un día de protestas en el que varias personas irrumpieron en el vestíbulo de un departamento de policía mientras el jefe policial se alistaba a informar del caso en una rueda de prensa.

Horas más tarde y a varios kilómetros (millas) de donde ocurrió la muerte del hispano en la tarde del sábado, hubo un segundo incidente fatal con disparos de la policía de Anaheim.

La noche del domingo, agentes especialistas en pandillas ubicaron a un pandillero en un vehículo todoterreno que había sido robado. Comenzó entonces una breve persecución que terminó cuando tres personas salieron rápidamente del vehículo y corrieron, informaron las autoridades.

El sargento Bob Dunn dijo que los agentes perseguían a los sospechosos cuando uno de ellos disparó una o dos veces contra un policía. Este respondió con tiros y causó la muerte del agresor, añadió.

El domingo, horas antes, los manifestantes exclamaron a gritos lemas como "''¡sin justicia, no hay paz!" y "¡policías, cerdos, asesinos!", mientras había agentes a la expectativa y vigilaban la protesta por el primer incidente.

El jefe policial John Welter dijo que dos agentes fueron suspendidos con paga luego de que uno de ellos mató a tiros a Manuel Díaz la tarde del sábado. Díaz tenía 24 años.

Indicó que los agentes se acercaron a tres hombres que actuaban sospechosamente en un callejón cuando se echaron a correr. Uno de los policías persiguió a Díaz hasta enfrente de un complejo de apartamentos donde ocurrió el tiroteo.

Walter se abstuvo de mencionar el motivo del agente para dispararle a Díaz. Explicó que el caso es investigado independientemente por la fiscalía de distrito del condado de Orange. La Policía afirmó que Díez era un conocido pandillero.