La muerte del opositor cubano Oswaldo Payá en un accidente de tráfico conmocionó al grupo de disidentes de la isla que residen en España, entre quienes se encuentra su hermano Carlos Payá.

"Sentimos un enorme dolor, pero lo vivimos con la entereza que sembró Oswaldo (Payá) para continuar su labor dentro y fuera de Cuba", dijo Carlos Payá el lunes a The Associated Press.

El gobierno español también transmitió sus condolencias a la familia a través de un comunicado. Payá fue un hombre de fuertes convicciones católicas y la disidencia cubana en el país ibérico organizó la celebración de una misa en su memoria, que tendrá lugar el martes en la parroquia de San Fermín de los Navarros de Madrid.

Payá, de 60 años, y otro ciudadano cubano llamado Harold Cepero fallecieron el domingo debido a un accidente automovilístico en La Gavina, en las afueras de la ciudad de Bayamo, a unos 800 kilómetros al este de La Habana.

Otras dos personas resultaron heridas en el siniestro, entre ellos el español Angel Carromero, de 27 años, miembro destacado de las juventudes del gobernante Partido Popular en la región de Madrid.

Carlos Payá explicó que están en permanente contacto con su familia en la isla y que todavía no conocen los detalles del accidente que costó la vida a su hermano.

"Es confuso, pero esperamos que se aclaren las causas", afirmó.

Payá, ingeniero de profesión, ganó fama internacional en la década de 1990 al organizar el Proyecto Varela, un proceso de recolección de firmas que buscaba forzar a las autoridades a realizar un referendo para modificar la Constitución con miras a dar un giro pluripartidista y abrir camino a la iniciativa privada.

El Proyecto Varela fue visto como la más grande campaña para cambiar el sistema en décadas por parte de la fragmentaria disidencia de la isla.

"Era un líder natural, era un gran ser humano y un hombre con una visión sagaz, capaz de ver las cosas en conjunto", comentó su hermano Carlos. "Era una persona que atraía con su discurso, un gran humanista que llevaba la fe cristiana como motor de lo que hacía".

La noticia también cayó como un jarro de agua fría entre algunos de los opositores cubanos en España del llamado Grupo de los 75, algunos de los cuales trabajaron activamente en la iniciativa Varela.

"Payá era uno de los exponentes más visibles de la disidencia, con un proyecto definido y un reconocimiento internacional importante", dijo Alejandro González Raga, encarcelado en 2003 junto al resto de sus compañeros y acogido en España desde el año 2008.

Según González Raga, quien calificó el accidente de "sospechoso", la muerte de Payá crea un vacío en el seno de la disidencia cubana, pero confió en que genere más unidad.

"Cada vez que pasa una cosa de esta envergadura, se crea un vacío, como ya pasó en 2003 con el arresto de los opositores", afirmó. "Habrá que ver que sucede con la oposición dentro de Cuba".

Gónzález Raga también quiso destacar la figura de Harold Cepero, el otro fallecido en el accidente, al que definió como una persona muy comprometida con el Proyecto Varela.

"Era una persona muy joven, íntegra y muy dedicada a la lucha por la democracia en Cuba", sostuvo.

En cuanto al estado de salud del español herido, el Partido Popular informó que Carromero está hospitalizado con heridas de carácter leve y que la embajada española en La Habana ya trabaja en su repatriación.

Carromero estaba en Cuba de vacaciones. El Partido Popular no pudo precisar por qué viajaba en el automóvil con Payá.