Rigoberto Carceller, portavoz de la plataforma Cuba Democracia Ya, pidió hoy que la lucha del líder del Movimiento Cristiano Liberación, Oswaldo Payá, fallecido un accidente de tráfico en Cuba, no muera en el corazón de los cubanos y que sirva para fortalecer la resistencia al régimen castrista.

En un comunicado, Carceller destacó que la vida y obra de Payá está ahora delante de todos los cubanos, porque su lucha llegó tan lejos como sus aspiraciones.

Oswaldo Payá, una de las figuras más relevantes de la oposición interna de Cuba y con una larga trayectoria de activismo pacífico por la democracia en la isla, murió este domingo a los 60 años en un accidente de tráfico en el este del país.

"Como en los primeros días de Liberación volvamos a ilusionarnos fortaleciendo la resistencia, Oswaldo Payá tampoco debe morir en el corazón de los cubanos", afirma el comunicado de Cuba Democracia Ya difundido en Madrid tras conocerse la muerte del disidente.

El portavoz de esta organización destaca también que el líder del Movimiento Cristiano Liberación "no fue uno más, fue tan resistente como el Mahatma Gandhi" y asegura que su movimiento "ha sido y es uno de los más solidos proyectos de la resistencia cívica cubana ante la tiranía castrista".

En este sentido, apela a los cubanos a no dejar morir la obra de Payá. "No permitamos que el sacrificio de Oswaldo sea en vano", concluye.

La ONG Solidaridad Española con Cuba también expresó en un comunicado su dolor por la muerte de Payá, que calificó como "una terrible pérdida" y pidió al Gobierno cubano que "permita una investigación internacional para aclarar en profundidad lo sucedido".

"Oswaldo, a quien considero un buen amigo, era, además de una gran persona, uno de los líderes más destacados de la oposición cubana, por su inteligencia, coraje e integridad. Consagró su vida al cambio pacífico en Cuba. Su ideal permanece. Su legado y su memoria", dijo Ricardo Carreras, presidente de la ONG, citado en el comunicado.

Payá fue el impulsor, hace más de una década, del "Proyecto Varela", una iniciativa avalada por miles de firmas para promover una transición democrática en Cuba y fue el primer opositor cubano a quien el Parlamento Europeo otorgó, en 2002, el premio Sájarov a los Derechos Humanos y la Libertad de Pensamiento.

En el accidente murió también el activista cubano Harold Cepero y resultaron heridos el español Ángel Carromero, dirigente local de Nuevas Generaciones del Partido Popular de Madrid, y el sueco Jens Aron Modig.