La Comisión Europea ha reiterado hoy que Grecia debe seguir en el euro ante los rumores de este fin de semana de que el FMI abandonaría a su suerte al país, y confió en que el próximo desembolso se hará pronto, aunque no antes de septiembre.

"No voy a comentar especulaciones sobre las intenciones de miembros de la troika -La Comisión Europea, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Central Europeo-", dijo el portavoz comunitario Antoine Colombani en la rueda de prensa diaria, donde recalcó que la "postura oficial" del FMI no ha cambiado.

El semanario alemán "Der Spiegel" afirmó el domingo que el FMI se plantea detener su aportación a las ayudas a Grecia, lo que abocaría al país heleno a la insolvencia a partir del próximo septiembre.

De acuerdo con ese medio, el FMI ha advertido ya a la cúpula de la UE de que su paciencia con Grecia se ha agotado y de que, por tanto, no participará con nuevas aportaciones.

En Bruselas se admite desde hace tiempo abiertamente que el programa de ajustes y reformas de Grecia ha descarrilado, una evaluación que ratificará posiblemente la troika, que vuelve esta semana a Atenas para concluir su revisión.

"Durante los últimos meses se han producido importantes retrasos en la implementación del programa (...) y las autoridades griegas son muy conscientes de la necesidad de recuperar el tiempo perdido y de la urgencia de acciones concretas para hacer frente a los graves desafíos que el país afronta", señaló Colombani.

No obstante, a la vista del "compromiso declarado" del nuevo Gobierno de coalición para encarrilar el programa de nuevo, "la Comisión confía en que la decisión sobre el próximo desembolso podrá tomarse en el futuro próximo, aunque no es probable que eso ocurra antes de septiembre", señaló.

El problema es que el próximo 20 de agosto Grecia tiene que hacer frente al pago de unos vencimientos de bonos por valor de 3.100 millones de euros que están en manos del BCE.

"Grecia está y seguirá en el euro", apuntaló el portavoz cuando fue preguntado por la falta de liquidez del país heleno.

"Las necesidades de liquidez a corto plazo y la forma precisa en la que se puede satisfacer la misma serán evaluadas y discutidas con el Gobierno griego en el marco de la revisión de la troika", señaló.

La Comisión Europea busca la manera que permita a Atenas sortear este problema en agosto, aseguró.