El presidente de El Salvador, Mauricio Funes, convocó hoy a los partidos del país a una reunión mañana para buscar una salida al conflicto entre el Legislativo y el poder Judicial por la anulación de una veintena de magistrados del Supremo.

"En virtud de la situación crítica (...) he resuelto convocar a una reunión de los partidos políticos (...) a fin de encontrar una salida", expresó Funes, según un boletín de Casa Presidencial, donde tendrá lugar el encuentro.

Con ello, el mandatario pretende poner a disposición de "los máximos liderazgos políticos" sus buenos oficios y así "facilitar el diálogo y el entendimiento" en el conflicto institucional.

Funes señaló este lunes que entiende "los intereses de cada partido", pero exhortó a cada uno a poner "lo mejor" de sí para superar la coyuntura y encauzar toda la "energía en la resolución de los serios problemas" nacionales de El Salvador.

El conflicto entre los dos poderes surgió el 5 de junio pasado cuando la Sala de lo Constitucional del Supremo anuló las elecciones de 10 magistrados principales y sus suplentes, hechas en 2006 y en abril de este año por el Parlamento que cesó sus funciones el pasado 30 de abril.

Según la interpretación de la Sala, una misma legislatura no puede elegir en más de una ocasión a los magistrados, argumento que también usó para anular la designación de Ástor Escalante como nuevo fiscal general, y en ambos casos ordenó que el nuevo Parlamento, que asumió el pasado 1 de mayo, renovara esos cargos.

El Legislativo, que ha desconocido ambos fallos, acudió a la Corte Centroamericana de Justicia, que resolvió suspender los fallos salvadoreños mientras emite una resolución definitiva, pero esa decisión fue declara inaplicable por la Sala de lo Constitucional.

El partido gubernamental Frente Farabundo Marti para la Liberación Nacional (FMLN) y algunos minoritarios rechazan la anulación de las elecciones de los magistrados, mientras que la opositora Alianza Republicana Nacionalista (ARENA) la respalda.

A raíz de la crisis, desde el 16 de julio El Salvador tiene dos cortes supremas: una integrada por los magistrados cuyas elecciones fueron anuladas pero que igual asumieron sus cargos, y la otra compuesta por los cinco jueces de la Sala de lo Constitucional y varios suplentes.

Funes destacó este lunes que "el conflicto ha tomado un sesgo delicado a raíz de acciones y declaraciones de ciertos sectores no implicados en el mismo, pero que han tomado partido, agravándolo e incluso atacando la posición equidistante adoptada por el Gobierno".

Algunos sectores políticos y empresariales han acusado a Funes de haber supuestamente tomado partido a favor de la Asamblea Legislativa y le han acusado de ser un "golpista" porque habría quebrantado la institucionalidad del país.

En varias ocasiones, el mandatario ha avalado la decisión del Parlamento de elevar el conflicto a la corte regional y la validez de la resolución de ésta.

Por su parte, dos senadores estadounidenses pidieron al Gobierno de Barack Obama eliminar a El Salvador de dos programas de desarrollo financiados por ese país, uno de ellos Asocio para el Crecimiento, si no soluciona el conflicto institucional, algo que ha intentado minimizar San Salvador.

Sin embargo, el pasado fin de semana al canciller salvadoreño, Hugo Martínez, y el secretario técnico de la Presidencia, Alexander Segovia, viajaron a Washington para explicar "de primera mano" el conflicto.